Las dos tienen que ver con Galicia, las dos con fútbol y las dos con arbitraje. Las dos eran entrevistas y las dos tenían como protagonistas a presidentes de comités de árbitros. Uno, el de la española, don Victoriano Sánchez Arminio. Otro, el de la gallega, don José Antonio Pérez Muiño. Y las dos venían a cuento porque se acaba de nombrar al gallego presidente del comité de árbitros de Galicia, tras las elecciones federativas de hace unos meses.
Empezaré por el gallego, por eso de que era su día. Dice don José Antonio, respondiendo a una pregunta sobre si un internacional gallego sería una buena guinda, que "creo que esa situación no está demasiado lejos. Pienso que en cualquier momento nos encontraremos con un árbitro gallego internacional". Creo, pienso... Supongo, añado yo. Claro, como que tener a Iglesias Villanueva como único candidato (junto al "defenestrado" Estrada Fernández) a la escarapela el año que viene, para sustituir a Iturralde González, tuviera que hacer pensar mucho a cualquiera. Hombre, don José Antonio, tampoco le voy a pedir que lo dé por hecho, pero no nos lo haga pasar como "uy, no sé, no sé, quizá, dios dirá".
Según leo, Pérez Muiño ha sido asistente de 2.ª hasta este año. Voy corriendo (digitalmente hablando, claro está) a las clasificaciones de este año y ahí me lo encuentro: descendido a segunda B y retirado por petición propia. Bueno, eso no deja de ser una anécdota, hasta que sigo leyendo y el propio don José Antonio me lo aclara: "Pero me lo plantean desde la FGF y DESDE MADRID, lo que me hace reflexionar. Como deportista que es uno, tuve que pensarlo mucho para aceptar. Llegar no es sencillo y renunciar a dos años, mucho menos".
Vale, o sea que no es el peor asistente de segunda. Simplemente, le propusieron desde Madrid (¿tras las elecciones gallegas?) ser presidente de los árbitros gallegos, él dijo que sí y aprovecharon a descenderle, porque total... Y como siempre, la clasificación es mentira, una farsa... Una lo que queráis, pero que sigue oliendo. Una más. Que sí, que todos sabemos cómo se hacen y por qué se hacen, pero, joder, tampoco hace falta que nos lo digan a la cara. Tonto, que eres tonto, que te crees que la lista sirve para algo. Y si quieres, te digo para qué sirven los delegados-informadores.
Por cierto, que no tengo ninguna apetencia o desapetencia especial por José Antonio Pérez Muiño, simplemente que me ha hecho mucha gracia la noticia-entrevista. Le deseo lo mejor en su nuevo cargo y que a ver si Santiago (el de Compostela) pone algo de su parte y en los próximos años vemos a un internacional gallego corriendo por nuestros campos.
La segunda noticia es mucho más corta. También tiene como telón de fondo la toma de posesión del nuevo presidente gallego. Y el protagonista es El Protagonista, don Victoriano. Ya sabéis lo que me gusta comentar aquí sus apariciones públicas. Esta vez, solo un par de frases: "Yo no realizaría elecciones. Este es un estamento que está muy unido y con unas elecciones se crearían rencillas. Si alguien no funciona se cambia, pero recuerda que las personas pasan y las instituciones quedan". Lo comento oración a oración, que así me río más. De hecho, tres veces más, una por cada una de sus frases.
- "Yo no realizaría elecciones". Por supuesto que usted no realizaría elecciones, no vaya a ser que... ¿Pero cómo alguien, en pleno 2011, puede jactarse de que él no realizaría elecciones? Supongo que el rey tampoco las realizaría si quisiéramos votar a otro rey. O reina; que estamos en 2011, le recuerdo. Y la verdad es que entiendo a don Victoriano, porque a ver, ¿qué es lo peor que puede pasar si se realizan elecciones? Pues que no vote nadie y toda prensa se ría de los árbitros. Mira, les dejas votar y no vota nadie, si es que como no tienen ni idea de jugar al fútbol... O a lo mejor sería peor que sí votaran, pero que el resultado fuera un empate. ¿Y qué hacemos ahora, votamos otra vez o tiramos penaltis? O, seguramente, lo peor sería que los árbitros no votaran lo que les gustaría a los federativos que votaran. Ahí ya lo tendríamos más jodido, aunque conociendo a algunos, lo mismo mandaban repetir las elecciones por "defecto de forma en el acta arbitral".
- "Este es un estamento que está muy unido". Ja, ja-ja-ja-ja, ja-ja, ja-ja... Bueno, este viene con musiquilla, pero no sé cómo ponerla por escrito. Si explico por qué me río, lo mismo me atraganto y tenemos problemas, así que lo dejo ahí. Venga, estamento unido, rompamos las cadenas y... ¿Y cómo seguía? Ah, sí, que estamos muy unidos.
- "Y con unas elecciones se crearían rencillas". No lo dude, don Victoriano, para eso sirven las elecciones, para crear rencillas. Ya me imagino la escena: elecciones para el CTA. De un lado, don Victoriano. De otro, López Nieto. "Eh, que tú sacabas las tarjetas con la izquierda". "Uy, lo que me ha dicho. Pues tú ponías en el acta amarilla con hache". "Me cago en t'o... Pues si tú eres presidente, le vas a dar todos los Madrid-Barça a tu amigo". "Hombre, si quieres se los doy al tuyo, que es más garrulo que tú". "Pues, pues, más de un juez de línea tuyo me ha dicho que te huelen los pies". "Anda ya, qué te van a decir, si nadie quiere hablar contigo por si les pides que te inviten a comer". Me imagino que en estas intervendría el presidente de la gestora: "Caballeros, caballeros, cálmense, que se están creando rencillas".
- "Si algo no funciona se cambia". Ay, ay, ay, don Victoriano, no nos dé ideas, que a lo mejor nos ilusionamos.
- "Pero recuerda que las personas pasan y las instituciones quedan". Ya, pero es que algunas personas no acaban de pasar del todo, don Victoriano. Y para eso sirven las elecciones, ¿sabe usted?

