viernes, 16 de diciembre de 2011

Entrevista - Victoriano Sánchez Arminio

Mi primera preocupación se disipó en cuanto vi a los primeros miembros del Comité Técnico de Árbitros: la corbata. Toda la noche anterior estuve sopesando si ponérmela o no. Al final, mi vergüenza a las risas de mis compañeros de trabajo pudieron con la idea que tenía de cómo presentarme ante el presidente del CTA. Fui sin corbata. Y acerté. Uno está acostumbrado a ver a los árbitros en la tele, vestidos de corto o con corbata; fotos de federativos en actos públicos y no tan públicos; en fin, que supuse…


Nada, decidí. Sin corbata. Si me echaban de allí, por lo menos me llevaba una visita a los exteriores de la Ciudad del Fútbol de la RFEF, una conversación con los de seguridad de la entrada y un paseo por toda Las Rozas, carreteras aledañas incluidas, gracias a mi pericia para no conectar el navegador GPS cuando debía. Incluso pude atisbar, a través de unos ventanales, la planta baja del edificio que alberga el sancta sanctorum del arbitraje español. Poco era, desde luego, pues las oficinas están en la planta alta, pero ahí estaba.


Tras salir del ascensor, sonreí. Ya podían echarme, que tenía todo lo que quería: había llegado hasta allí sin problemas de tráfico, había conocido un nuevo pueblo y tenía ante mis ojos una oficina más bien funcional, que era el CTA porque allí me había dirigido, pero que también podría haber sido una empresa de importación-exportación, como se decía antes.


Estaba nervioso, no voy a negarlo. Mis comentarios sobre el CTA en este blog no han sido todo lo benévolos que ellos querrían, ni todo lo maliciosos que se pueden leer en otros sitios, también es verdad, pero cuando el secretario general me recibió con una sonrisa y me enseñó todo aquello, volví a ponerme las gafas. Sí, me las había quitado. Nunca se sabe qué me podía pasar y no está la economía como para ir tirando pares de gafas así como así.


La visita empezó en la sala de juntas, donde junto al televisor de pantalla plana en el que los miembros del comité ven a sus árbitros, me encontré con una maravillosa colección de fotos de nuestros árbitros internacionales. Allí estaban Mateu, Clos, Burrull, pero también García Fernández, Escartín Morán o González Echeverría. Me imagino que os dará risa leer esto, pero por fin pude ponerle cara a muchos nombres con los que convivo desde hace años.


Y así, entre saludos y presentaciones a vocales del comité, asesores jurídicos y el escaso personal que quedaba en el comité, además de un vistazo rápido al sillón desde el que Pedro Galán dirige a nuestros árbitros de fútbol sala o el lugar donde Manuel Díaz Vega se inventa una nueva prueba física con la que castigar a sus chicos, llegamos a La Puerta. Ahora mismo la recuerdo roja, con una pequeña placa de plástico donde dice Presidencia, pero no lo puedo asegurar, porque la duda sobre la corbata me volvió a asaltar.


Lo primero que hice cuando entré en el despacho de don Victoriano Sánchez Arminio fue mirar hacia la esquina opuesta y cerrar los ojos. Allí estaba, tras su mesa, la maldita corbata. Por suerte, siguiendo el consejo de mi mujer, acudí a la cita con americana. De pana, eso sí, que da una imagen mucho más intelectual. No lo puedo describir muy bien, pero haceos una idea: yo, mi americana de pana, mis gafas, mi cuaderno de rayas, un portaminas y varios folios llenos de preguntas para lo que se suponía que iba a ser la entrevista de mi vida.


De mi vida, fue, desde luego, aunque tengo serias dudas sobre lo de entrevista. Fijaos como sería, que es imposible que la transcriba en modo pregunta/respuesta. Así que, simplemente, os contaré lo que ocurrió en aquel despacho del Comité Técnico de Árbitros, donde Victoriano Sánchez Arminio desplegó toda su experiencia como comercial, allá por su tierra hace tantos años, para engatusarme y tejer una tela de araña a mi alrededor. Ya os habréis empezado a reír, pero a mí no me hizo tanta gracia. Joder, que le compré la enciclopedia y me dejé la mitad de preguntas sin hacerle. Y eso es poco profesional, ¿verdad?


A partir de ahora mezclaré mis impresiones, mis supuestas preguntas y sus respuestas, sin orden ni concierto. Saltaremos de un tema a otro, volveremos a algo anterior y dejaremos algún asunto inconcluso, porque así son las charlas, que no las entrevistas. Por cierto, para los malpensados, solo aquello entrecomillado podréis achacárselo al presidente: son sus palabras y así quedarán escritas. Todo lo demás es culpa mía.


Tras sentarme, sacar mis bártulos de plumilla advenedizo y echar un vistazo alrededor, empecé con la pregunta obvia en un martes post-clásico.


“Muy bien, muy bien”.


Si había esperado que el presidente me hiciera una lista con los errores de Fernández Borbalán, puedo seguir esperando.


“Hizo un arbitraje muy bueno”.


Lo intenté un poco más.


“Sí, es verdad, pudo fallar en alguna jugada, pero la impresión general fue muy buena. Supo estar en su sitio. ¿Fallos? ¿Por qué siempre nos quedamos con los fallos? A mí no me importa la crítica. Incluso me gusta si es constructiva, pero también me gustaría que se resaltaran los aciertos del árbitro. Nadie habla de los aciertos. Por eso me vi obligado el domingo a hablar en la prensa, para decir lo que nadie había dicho, que Fernández Borbalán estuvo muy bien en el clásico”.


Le pregunto por un supuesto fuera de juego en el segundo gol del Barça, que parece que es lo que está llenando en las últimas horas las pantallas de los ordenadores.


“¿Fuera de juego? El que conoce la regla, la nueva regla, no puede hablar de fuera de juego. No podemos estar siempre detrás del árbitro. A ver dónde falla, a ver qué se le ha olvidado. Pero si a veces ni siquiera se ponen de acuerdo los periodistas tras ver la jugada varias veces en televisión”.


Al presidente se le nota cabreado con este tema. No entiende la presión a la que el ‘entorno’ somete a los árbitros. Bueno, o sí la entiende, y eso es mucho peor.


“Es que ni siquiera contrastan las informaciones. Escriben o dicen lo que quieren sin comprobar si están en lo cierto o no. Aunque es normal, porque cada vez hay menos información deportiva”.


¿Demasiada opinión?, le pregunto.


“Sin duda, ahora todo es opinión. Pero una opinión de aficionado, de seguidor de un equipo, en la que es más fácil atacar al árbitro que hacer autocrítica”.


Aquí dice algo sobre lo que ya ha hablado en otras ocasiones.


“Fíjate en que el árbitro es el único participante en el fútbol que no tiene afición, nadie le apoya y nadie quiere comprender cuál es su labor”.


Pero don Victoriano, algún hilo tendrán con los medios, ¿no? Ante alguna campaña concreta contra algún árbitro, podrán hablar con ellos y explicar su postura.


“No, no tenemos ninguna relación con ningún medio. Si acuden a nosotros, les atendemos; pero no somos nosotros los que vamos a hablar con ellos”.


No seré yo quien defienda a los periodistas deportivos españoles, pero pongo en duda que todos sean tan malos, a ver por dónde sale el presidente.


“Hombre, todos malos no son. Hasta que nos dejó, mi relación con mi paisano [Juan Manuel Gozalo] era muy buena. No siempre estábamos de acuerdo, pero se podía hablar con él y siempre escuchaba. Luego decía lo que quería, pero se preocupaba de preguntarnos nuestra opinión”.


¿De las nuevas generaciones?


“Ramón Fuentes y Miguel Ángel Álvaro son dos periodistas que me gustan. Cuando escriben de nosotros lo hacen con respeto, aunque tengan que criticarnos”.


Isaac Fouto, me atrevo a añadir yo, metiéndome por medio de su discurso.


“Claro, claro, otro igual. Pero son muy pocos, entre todos los demás”.


El presidente da esta batalla por perdida. Los medios son lo que son y hacen lo que hacen. Y por mucho que lo intenten los árbitros, no van a cambiar. Le recuerdo al presidente por la prohibición de hablar que tienen los árbitros y si eso no les está perjudicando.


“En absoluto. A lo de la prohibición y a lo de que les perjudique. Los árbitros pueden hablar cuando quieran, siempre que no sea de cuestiones técnicas”.


Por cuestiones técnicas entiendo jugadas concretas, pero le recuerdo al presidente que ese ‘pueden hablar’ implica que hay algo detrás, que alguien vigila lo que dicen.


“No, no. Verás, la prohibición de hablar, si quieres llamarlo así, vino de ellos. En una reunión me dijeron ‘Presi, queremos que saques una circular con esto y con esto’. Y me pareció bien. Salió de ellos. Se dieron cuenta de que los medios solo les quieren para crear más polémica, que solo quieren hablar de lo negativo y de que sus declaraciones les perjudican más de lo que les favorecen. Esa era mi idea anterior, pero esta vez fueron ellos los que se autoimpusieron el silencio”.


Vaya, pensé, los árbitros discuten entre ellos y plantean cosas al presidente.


“Sí, hombre, sí. En las reuniones me gusta mucho que hablen, que opinen. Estos árbitros están muy preparados, como árbitros y como personas, y entre todos surgen buenas ideas”.


Hablando de la prensa no puedo obviar un tema que ya cansará a los que leéis habitualmente le blog: los comentaristas arbitrales.


“No hay peor cuña que la de la propia madera”.


Ahí alzo las cejas, porque no es normal tirar piedras contra el propio tejado, aunque sean expiedras o extejados.


“Por lo general están muy desfasados. No conocen a fondo las nuevas normas. Pueden habérselas leído, pero no han estado en nuestras reuniones donde las analizamos, las estudiamos y decidimos unificar una solución a cada jugada. Algunos comentan con reglamentos y actitudes de hace muchos años. Hace poco oí algo a un exárbitro… Pero, por favor, si eso hace años que no está en vigor”.


Por ahora la entrevista va bien, me está diciendo lo que yo quiero oír, o sea que todos contentos.


Le comento medio en broma que antes de ir a verle, pregunté a varios árbitros sobre Victoriano y que había dos frentes: los que le tachan de ‘padre’ y los que lo hacen de ‘padrazo’. ¿Cómo se consigue eso siendo el tipo que decide quién sigue arbitrando y quién no? Me oye, medio sonríe y hace un gesto como de no saber por qué lo dicen.


“Quizá porque soy así, quiero ser como un padre para ellos. Les mimo, les mimo y les castigo. Les digo todo lo que tengo que decirles; si hay que darles un palmadita en la espalda, se la doy; si tengo que salir en la prensa a defenderles, lo hago. Y cuando les llamo y les digo ‘vas a estar un mes en el banquillo’, también lo hago. Y les explico por qué. Y ellos pueden estar de acuerdo o no, pero entienden por qué lo hago. Yo les mimo, pero con rectitud. Siempre busco lo mejor para la persona y me gusta discutir con ellos”.


Ya sé que es poco creíble, por el timing, pero ocurrió tal como lo cuento: mientras defendía su papel de ‘padre’, recibió una llamada y tuvo la amabilidad de dejar puesto el altavoz para que yo la oyera. Era de un árbitro que tras mucho tiempo lesionado, con operaciones incluidas, había conseguido entrenar sin sentir ningún dolor. Debo añadir que al árbitro se le oía muy emocionado.


“Me alegro mucho, mucho. Tú ahora tranquilo, ¿me entiendes? No pienses en nada, ni en temporada ni en nada. Solo piensa en entrenar tranquilo, poco a poco. Tú temporada ya está hecha. Lo que quiero es que cuando vuelvas estés al 100% y sin dolores. Si arbitras este año, mucho mejor, pero ve poco a poco, sin prisas. Sabes que estoy aquí cuando lo necesites, así que no pienses en nada más”.


Ahí terminó la conversación. El árbitro volvió a compartir su alegría con el presidente, este volvió a tranquilizarle una vez más, se felicitaron las próximas fiestas navideñas y yo comprendí perfectamente eso de ‘padre’. Lo de ‘padrazo’ no, porque no le cantó lo de ‘sana, sana, culito de rana’, pero quizá porque no le tenía a mano, que si no…


“¿Ves? Esto es lo que te decía, yo soy así. Me preocupo mucho por mis chicos. Eso sí, cuando hay que dejarlos en el banquillo, soy el primero en llamarles. Y en explicárselo”.


Sí, eso parece, le digo, pero ante el comité de competición o de apelación no les defiende tanto.


“Ay, los comités. Qué difícil nos lo ponen. ¿Que no les defiendo? Solo el presidente de la RFEF sabe la de veces que le he pedido que haga algo. Esto no puede seguir así. No puede ser que nos hagan esto”.


¿Que les dejen con el culo al aire?


“Exacto, eso es. ¡Es que hasta nos están pidiendo que hagamos valoraciones en las actas! Eso está prohibido, pero nos lo piden. Quieren que además de decir qué ha pasado digamos por qué ha pasado. Eso es su trabajo. Que lo hagan ellos. Que recurran a la televisión, a los vídeos, pero nosotros no podemos estar valorando cada jugada. Suficiente tenemos con verlas”.


El presidente se está refiriendo, sin duda, al tema tan actual de la quinta amarilla.


“El árbitro solo puede amonestar al jugador si considera que debe hacerlo. Luego debe ser el comité el que decida si ese jugador ha provocado la tarjeta o no. Ellos son los que saben de leyes”.


¿Y qué se puede hacer ante eso?


“Lo único que le pido al presidente de la RFEF es que los comités sancionen pensando en el fútbol, pero no solo en el fútbol profesional, sino en todo el fútbol. El fútbol base, el de niños, cada vez lo tiene más difícil por culpa de muchas de sus sanciones. Los árbitros de fútbol base cada vez se quejan más de que los jugadores imitan demasiado a sus ídolos y como el comité no actúa contra ellos, los pequeños se ven legitimados en sus actitudes. Esto tiene que cambiar, aunque no sé si lo conseguiremos. Por ejemplo, el tema de los codazos. Se está pasando de un fútbol de patadas a un fútbol de codazos, quizá porque los árbitros ya controlan muy bien lo que ocurre de cintura para abajo. Por eso ahora utilizan más los brazos. Los árbitros saben cuándo hay que amonestar y cuándo hay que expulsar, pero si luego llega el comité y rebaja las tarjetas… Ahí ya no podemos hacer nada, salvo quejarnos. Y seguir viendo codazos”.


Veo que este tema calienta al presidente y tampoco es mi intención cabrear a quien tan bien me ha recibido en su casa, así que cambio el tercio. Aprovechando que ha hablado del fútbol base y de sus árbitros, le pregunto por esos árbitros jóvenes que quieren llegar arriba. ¿Qué necesitan?


“Ante todo ser buenas personas”.


Esto es lo último que me esperaba. Después de leer tanto sobre psicología arbitral, control de partidos, forma física… Le pido una explicación.


“Si no estás formado como persona, no puedes ser buen árbitro. Por supuesto, necesitamos árbitros muy bien preparados físicamente, porque el fútbol actual así nos lo pide. Deben conocer el reglamento al dedillo, todas sus leyes y todas sus trampas. Pero, para mí, lo importante es la persona. ¿Cómo se comporta como árbitro? Se sabe las reglas, ¿pero tiene la inteligencia de saber aplicarlas a ese partido en concreto? ¿Sabe lo que tiene que hacer y no hacer dentro y fuera del campo? Además, algo que me parece importantísimo en un árbitro: que sea valiente. Yo la valentía la valoro mucho”.


¿Pero a qué se refiere en concreto?


“Los árbitros jóvenes tienen que entender que cuando van por ahí no son árbitros. Son representantes de un colectivo y que lo que ellos hagan puede repercutir en todos los demás. Si un árbitro llega desaseado a un partido, eso influye en la imagen que la gente tiene de los árbitros en general. Si un árbitro sale todos los días de fiesta, o se le ve borracho por su pueblo, la gente no está viendo a un señor borracho, está viendo a un árbitro borracho y de ahí a pensar que todos son iguales va muy poco”.


¿De ahí tanta atención a la estética arbitral, a los protocolos para sacar tarjetas o mover la bandera?


“Claro, claro. Yo lo que quiero es que todos actúen de la misma forma, empezando por abajo. Así, cuando salen fuera de España, que todos puedan decir ‘este viene de España, ¿ves cómo hace esto o lo otro?’”.


Entiendo al presidente, pero le recuerdo que por la tele solemos ver a árbitros de élite con anillos o cadenas al cuello, asistentes que pasan la bandera por encima de su cabeza o que corren con la bandera en la mano cambiada… Me interrumpe.


“Pero no creo que tu veas hacer eso a los españoles. Aquí les inculcamos desde jóvenes unas maneras a la hora de arbitrar. Cuando llegan arriba llevan tantos años haciéndolo así, que no les supone ningún esfuerzo. Yo busco una uniformidad arbitral. ¿Qué es eso de llegar al campo con los auriculares puestos?”.


¿…?


“Sí, eso ha pasado y no me gusta nada. Puede parecer que me quiero meter en la vida de la gente, pero no. Solo quiero que un árbitro parezca un árbitro, no alguien más que va a un campo de fútbol. Si quieren respeto de los jugadores y de los aficionados, tienen que ganárselo en todas las facetas de la vida”.


Quizás a esto se refiere cuando habla de ‘ser buenas personas’. Tal vez es un concepto, como lo ve don Victoriano, un poco anticuado, pero es su concepto. A lo mejor tampoco pide tanto.


“Solo pido que cuando estés en los alrededores de un campo de fútbol, la gente te vea y pueda decir ‘ese tiene que ser el árbitro’”.


Visto así, quizá tenga razón. O quizá no, pero él es el que manda y lo quiere así. Y lo explica, que es lo importante. Intento que me cuente un poco más qué es lo que quiere.


“Quiero que los árbitros comprendan el espíritu de las Reglas del Juego y que las sepan aplicar en el campo, según cada circunstancia. La regla es una, pero el contexto de la jugada puede cambiar. Ahí es donde se ve quién es un buen árbitro: el que sabe adaptarse a cualquier circunstancia y actúa en consecuencia. Y si además acierta, llegará a lo más alto”.


El presidente me da pie a la siguiente pregunta, donde empiezo a pisar terreno resbaladizo. Ya que habla de llegar a lo más alto, le hablo de las quejas que hay por la base, de que no siempre suben los mejores, del enchufismo, de la cantidad de buenos árbitros que penan en 2.ª B…


“Aquí tenemos que diferenciar categorías. Yo solo tengo competencias desde 2.ª B hacia arriba. Lo que ocurra abajo puede gustarme o no, pero ahí no puedo meterme. Te puedo asegurar que en lo que a mí compete, siempre suben los mejores. O los que yo considero mejores. Bajar es otra historia, pero ascender, ascienden los mejores. Eso te lo digo con seguridad”.


Ya, pero a veces se habla de que si me tienen manía, de que si ese les cae mejor.


“El árbitro bueno siempre destaca. Tal vez no cuando él quiere o cree merecerlo, pero si alguien es buen árbitro va a ascender. Es cierto que en 2.ª B hay 120 colegiados y solo seis ascensos, como mucho, por lo que a veces se hace difícil decidir quién sube a 2.ª, pero ten claro que los que ascienden son igual de buenos o más que los que no lo hacen. En ese sentido estoy tranquilo. Puedo tener un criterio equivocado, pero soy consecuente con él y los árbitros lo saben. Si un árbitro destaca y lo hace varias temporadas, acabará subiendo. Lo primero que le dije al presidente de la RFEF cuando me ofreció este cargo es que conmigo, en los ascensos, no habría política. Subirían los mejores sin pensar en ninguna circunstancia externa. Y el presidente me apoyó”.


Una decisión difícil, sin duda. Como la que tiene que tomar el presidente cada julio, cuando decide quién sigue y quién no, quién sube y quién baja.


“En esos días no duermo. Con esto te lo digo todo. Es lo más duro de todo el año. Decidir quién baja y por qué. Lo importante es marcarme un criterio sobre cómo quiero que sea la plantilla de primera y ser consecuente, pese a quien pese. Es muy duro llamar a un árbitro y decirle que le vas a descender y que él te conteste ‘presi, si solo me queda un año’. ‘Lo sé, pero necesito tu plaza’. ‘Pero…’. ‘Lo siento, tú ya sé lo que me vas a dar en el año que te queda y lo que quiero ahora es probar a alguien nuevo a ver si me da algo distinto’”.


El presidente tiene una idea de cómo quiere que sea la plantilla y a ella se atiene.


“Pasa lo mismo con los internacionales. ¿Para qué quiero yo diez internacionales si luego UEFA y FIFA solo tiran de cuatro o cinco? ¿Qué hacen los demás? Pues les quito la escarapela y se la doy a un joven, que a lo mejor tiene más suerte. No es que sea mejor o peor, es que tiene más suerte. Para el Mundial solo tenemos a dos candidatos, y eso no lo quiero. Yo quiero más españoles con posibilidades de llegar a un Mundial. Y eso se hace cogiendo gente joven, con ganas”.


¿Entonces González González [que fue 10.º en la última clasificación] será internacional en enero?


“No”.


Otro alzamiento de cejas por mi parte.


“Pero lo puede ser en septiembre. El año que viene nos quedaremos con siete internacionales, al irse Iturralde, y lo que me gustaría es que tres jóvenes completaran la plantilla”.


Decido cambiar de tercio y hablar un poco del pasado. Don Victoriano llegó a la presidencia del CTA en 1993 y por ahí empiezo.


“Cuando llegué me encontré con una plantilla de 32 árbitros con una media de edad de 43 años. Eso había que cambiarlo”.


¿La plantilla, la edad?


“Todo. Yo llegué al CTA con unas ideas y fue duro ponerlas en práctica. Fíjate en que la mayoría de árbitros de primera habían sido compañeros míos hasta hacía cuatro años. Fue duro tener que decirles a algunos que tenían que dejarlo. Algunos árbitros fueron muy duros conmigo. Alguien me dio seis meses de vida en el puesto, porque las medidas iban a ser muy impopulares. Hubo otro que confiaba más en mí y me dio un año. Ya llevo 18, no me fue tan mal”.


Pero nada más llegar a este sillón, ¿qué fue lo primero que pensó hacer? ¿Qué fue lo prioritario para usted?


“La edad. La plantilla de entonces, con 43 años de media, era muy veterana. Lo primero que tenía que hacer era rebajar esa media. Y para eso tenía que decirle a alguno de mis compañeros más veteranos que ya había llegado su hora y apostar por gente joven, muy joven. De ahí salieron los Daudén, Mejuto, Megía, Iturralde, Carmona… Esa fue mi idea desde el principio. Piensa que si la plantilla es muy ‘vieja’, los jóvenes que vienen por atrás se estancan, no ven la forma de subir, porque no hay huecos. Y los veteranos se acomodan demasiado. Se dedican a cubrir el expediente. Hay que crear retos a todos: los jóvenes, que ven futuro, y los veteranos, que saben que en cualquier momento pueden descender”.


¿Y ahora cómo andamos?


“La media actual es de 39 años y bajando. Este año se retiran Iturralde y Turienzo, y como la edad media en 2.ª división es de 31 años, seguro que va a subir gente joven. La plantilla tiene que rejuvenecerse y solo se puede hacer así”.


Pero eso es difícil, con tan pocos árbitros en primera.


“Pues hay que intentarlo. La plantilla tiene que ser corta para que todos puedan arbitrar muchos partidos. Si un jugador juega poco, cuando lo hace no está en óptimas condiciones. A los árbitros les pasa igual. Cuando yo llegué, había árbitros que pitaban una vez al mes, incluso menos. Eso no es tolerable. Un árbitro así no está preparado cuando le llega la hora de saltar al campo. Quiero a los árbitros metidos cien por cien en la competición. Si por mí fuera, pitarían todas las semanas, aunque eso sería imposible. Creo que tal como está ahora estamos bien. Nos permite suplir a los que salen fuera de España, a los que se lesionan… Es un buen número”.


¿Y cómo ha cambiado el arbitraje español desde que usted fue nombrado presidente del CTA?


“Además de la edad y la longitud de la plantilla, que fueron mis ideas prioritarias, puse en marcha un proyecto que todavía continúa. Mi idea era profesionalizar el arbitraje. O el entorno del arbitraje, mejor dicho. Creé un equipo técnico con médico, preparador físico, director técnico, más reuniones anuales en buenas condiciones, hoteles, campos de entrenamiento…”.


Ah, esto está mejor, entramos en harina. El presidente sigue describiendo qué ha aportado él al arbitraje español en estos años.


“Hice algo que creo muy importante. Creé relaciones entre los comités territoriales y el CTA. Todos remamos en la misma dirección. Hombre, puede haber roces y rencillas, pero todos tienen claro qué quiere el CTA de los árbitros que vienen de abajo y que si no se atienen a esas pautas no tendrán representación en las categorías de arriba. Hace poco un presidente me acusaba de poner exámenes a 2.ª B para cargarse a la gente. No, eso sí que no. Yo querría que aprobaran los 55 que van al curso y que la presión de decidir recayera en mí, pero no es posible. Hay árbitros que suspenden y ahí no puedo hacer nada”.


Hablaba de relaciones con los comités, ¿cómo lo hizo?


“Se amplió la comunicación con ellos, les ofrecimos ayuda. Les empezamos a enviar material audiovisual, vídeos de FIFA, todo lo que podemos”.


Nos hemos desviado del tema, como tantas veces a lo largo de la tarde, pero pronto volvemos a donde lo dejamos.


“El CTA marca unas pautas. ‘Queremos que nos lleguen árbitros con estas características. ¿Tenéis alguno? Mandádnoslos y veremos si valen’”.


Con esas características, ¿se refiere a las que hemos hablado antes, buenas personas, valentía, forma física, conocimiento del espíritu de las Reglas?


“Por supuesto, todas esas. Y que sepan trabajar en equipo. A mí no me vale de nada un árbitro que va por libre. Puede ser muy bueno, pero si entre todos decidimos juzgar una jugada de un modo, no es normal que alguno se salga de la norma, eso no da una imagen seria del colectivo”.


¿Más cosas que querría destacar de estos 18 años como presidente?


“Los asistentes. He hecho mucho hincapié en mejorar la labor y la preparación de los asistentes. Hoy, y lo digo sin sonrojarme, tenemos los mejores asistentes del mundo. Tanto en su fiabilidad como en su uniformidad. Todo el mundo me lo reconoce. Los asistentes españoles fallan muy poco, juzgan bien jugadas muy difíciles y cumplen su labor de equipo”.


Ya se va haciendo tarde y tengo alguna pregunta más. Bueno, tengo muchas, pero creo que va a ser imposible poner todas encima de la mesa, así que empiezo por algo que me interesa: Medina Cantalejo.


“Luis Medina está haciendo una labor importantísima para mí. Está seleccionando a los árbitros del futuro. Antes te decía que subir solo suben los mejores y ver eso es fácil en primera, con 20 árbitros. Sin embargo, en 2.ª B, con 120, es mucho más complicado. Lo que ha hecho Medina es crear un grupo de trabajo, de ojeadores, podríamos decir, que controlan a todos los árbitros de la categoría. Según va avanzando la temporada van seleccionando a aquellos a los que ven con más futuro y les siguen a fondo. Hacia el final de temporada, cuando llega la época de los play-off, puede que tengan una lista con más de la mitad de la plantilla, a la que prestan más atención”.


¿Y este proyecto, por qué?


“Para mejorar el arbitraje y ayudar a los comités. El caso es tener controlados a los mejores, a los que algún día estarán en primera o serán internacionales”.


Eso lo entiendo, pero aquí me entra la duda de qué va a hacer Antonio Rubinos Pérez en el CTA. ¿De qué va eso del programa de Mentores y Talentos?


“El arbitraje profesional está bien, está controlado, podemos mejorar cosas, pero todo está encauzado. Ahora lo que me preocupa es el aficionado. Cuando llegan 55 árbitros al curso de Madrid [al de 2.ª B] y suspenden tanto, o ascienden a 2.ª B y al año siguiente tengo que descenderlos porque no dan la talla, me pregunto qué pasa. Hablo con los presidentes, les digo que a ver si tienen cuidado al seleccionar sus candidatos, que no es normal subir y bajar en un año, que yo necesito árbitros de garantías… Al final he creído que necesitamos mayor información desde el CTA y para eso me puse en contacto con Rubinos”.


¿Entonces?


“La labor de Rubinos es crear un proyecto para ver a los chavales de la 3.ª división. Exclusivamente a ellos. Cogerse a tres o cuatro por territorial, de entre 20 y 30 años, y hacerles un seguimiento exhaustivo, como hace Medina en 2.ª B. Queremos garantizar que los que vienen al curso de 2.ª B pueden ser árbitros de futuro, que se queden en la categoría y luego, quién sabe, pasen al grupo de Medina. La novedad es que el proyecto de Rubinos implanta la figura del mentor. Cada comité tendrá un número distinto de mentores, dependiendo de cuántos chavales elijamos de cada comité, que vigilarán y apoyarán la trayectoria del chaval. Y pasarán sus informes al comité respectivo y a Antonio Rubinos. Lo que quiero es una cierta garantía de que llegan arriba los árbitros más capaces”.


Por cierto, para futuros aspirantes, la idea del presidente del CTA es la de rebajar la edad máxima con la que se puede aspirar al curso de 2.ª B, quizá hasta los 30 años.


Cambiando de tema, según me va hablando el presidente y oigo los nombres de Medina Cantalejo, Rubinos Pérez, me pasa por la cabeza el nombre de Mejuto González.


“Lo de Mejuto es una pena. Ojalá que estuviera con nosotros, porque es un hombre muy capaz, pero por ahora no es posible. No tengo ninguna duda que en un futuro próximo Enrique Mejuto participará del arbitraje español, pero hoy por hoy no puede ser”.


Y ahí lo deja. Le veo dolido porque le haya recordado este nombre, pero no puedo hacer más. Don Victoriano no es hombre que se deje llevar por el entrevistador, mas bien al contrario. Él habla, explica su proyecto, su visión del arbitraje, pasado y futuro, y permite que de vez en cuando le interrumpas. A veces solo asiente y sigue hablando, y otras tienes suerte y te contesta. Quizá un periodista profesional sabría llevarle a su terreno, pero yo me siento incapaz. Deben de enseñarlo en Periodismo 101. Pruebo a hablar del futuro.


“Lo que de verdad me gustaría, y creo que puede hacerse en un futuro próximo, es que todos los colegiados de primera vivieran en Madrid, incluso, por qué no, en la Residencia de la RFEF. Así estaríamos todos juntos, podríamos comentar los partidos al día siguiente de celebrarse y no dos meses después, como hacemos ahora. Entrenarían juntos todos… En fin, formarían un equipo más compacto”.


Sin duda, esto no deja de ser un sueño, ya que las complicaciones serían mayúsculas: familias, hábitos. Lo que el presidente querría es tenerlos durante una temporada, como si estuvieran en un Mundial o una Eurocopa. Yo no lo veo, pero a él le gustaría. ¿Pero y sus trabajos?


“Profesionalización. Los árbitros tienen que ser profesionales. ¿Sabes algo más? Me gustaría que los árbitros hicieran cursos de entrenador, que aprendan de táctica, de estrategia. Todo lo que sepan sobre fútbol les vendrá bien en su labor como árbitros”.


Ah, que era eso. La famosa profesionalización. Ya es tarde y no entramos a analizar esto, pero yo me sigo preguntando qué pasaría con las familias si se vienen a vivir a la Residencia de la RFEF. En otra entrevista.


Para los malpensandos, el tema no lo saqué yo, sino el presidente.


“El villarato. ¡Qué tontería! Cuando yo llegué, gracias a Villar, me dio todo lo que le pedí. ¿Dinero? Hubo dinero. ¿Médicos? Tuvimos médicos. ¿Un plan de entrenamiento? Lo tenemos. ¿Reuniones en hoteles cómodos con pistas de entrenamiento cercanas? Lo que queramos. ¿Independencia? Absoluta. Villar ha dado a los árbitros todo lo que le hemos pedido. Ahí no tenemos ninguna queja”.


Es verdad que yo no he hablado de Villar, pero el presidente quiere meterlo en esta charla y está en su derecho. Pero aprovechando que el nombre lo ha sacado él, le preguntó qué será de su futuro el año que viene con las elecciones a la RFEF.


“Pues no lo sé, nadie sabe qué va a pasar. Si se presenta Villar, ahora mismo no veo a nadie que puede enfrentarse a él”.


¿Y usted, qué pasaría con usted? ¿Sea quien sea el presidente de la RFEF el año que viene dónde se ve usted?


“Yo tengo en la cabeza quién podría ser el mejor presidente del CTA”.


No. ¿Es una broma, verdad? ¿Tengo al presidente del CTA diciéndome que ya está preparando el cambio? Llegados a este punto, ya me tiro a la piscina y le pregunto por su candidato. Y vuelve a reírse. Ahora ya sé que cuando hace eso es que no me quiere contestar. Aunque lo hace a su modo.


“Es un hombre joven y muy, muy preparado. Le gusta mucho el arbitraje”.


Y ya no le puedo sacar más. Mientras me despedía, buscando desesperado a mi alrededor un puerta donde pusiera Aseos, me parece oír una pista, pero no, creo que se refería a otra cosa, quizá al lugar donde encontrar mi deseada puerta. Un apretón de manos, deseos de mantener el contacto y una última despedida.


“Es un hombre joven y muy, muy preparado”.


Así sea, don Victoriano.

viernes, 2 de diciembre de 2011

CETARA - Árbitros 2.0

Les debía esta entrada.

Hace unos meses caí por casualidad en la página de CETARA, el Centro de Tecnificación y Alto Rendimiento Arbitral. Bueno, tampoco fue por casualidad, seguro que estaba bicheando por la página de la federación andaluza, porque desde allí vienen estos nuevos Árbitros 2.0.

Cuánto le debe el mundo de internet a la norma por la que los árbitros deben retirarse al cumplir los 45 años. El año pasado os hablaba del programa de talentos de la federación castellano-leonesa, al frente del cual estaba el recién retirado Julián Rodríguez Santiago. Y ahora, en este nuevo CETARA, nos encontramos con que su director es Rafael Ramírez Domínguez, que se tuvo que retirar hace unos meses, por viejo.

La página es lo que debe ser una página oficial arbitral. Cualquier chaval que empiece puede resolver todas sus dudas en ella, siempre hay alguien que contestará sus dudas. Pero no solo los novatos se pueden aprovechar de ella. Cuentan con multitud de material para todos los niveles de arbitraje: material interactivo de FIFA, documentos elaborados por el equipo de trabajo de CETARA y por varios árbitros, principalmente andaluces, de élite.

Una de las facetas más importantes del arbitraje es el control del partido. ¿Que andas un poco pez en este aspecto? Acude al trabajo de Fernández Borbalán sobre este tema. Cuando uno lleva varios años en el arbitraje y ya tiene dominada la categoría regional, es lícito que aspire a más, a categoría nacional y, por qué no, a llegar al mundo profesional. Mariscal Sánchez ha recorrido ese camino y lo explica, para que el árbitro aficionado sepa lo que le espera.

Aunque claro, para poder pensar en el fútbol profesional antes hay que dar los primeros pasos en este mundo del arbitraje. Si sigues los consejos de Melero López, todo te será mucho más fácil. Sin duda. ¿Y qué caracteriza a un buen árbitro? No solo la forma física o el conocimiento del Reglamento, sino las ganas de mejorar. En algún sitio leí algo parecido a "Si no te levantas todos los días con ganas de mejorar en lo que haces, pronto dejaras de ser bueno en eso". No sé si dirá algo parecido, pero Velasco Carballo nos habla de la necesidad, de la pasión, por mejorar.

Podemos tenerlo todo para destacar en el arbitraje: una forma física magnífica, un conocimiento exhaustivo del Reglamento, una cabeza bien amueblada... y llegar con quince minutos a un partido. O no darle importancia al trabajo en equipo, o no pisar el comité, para qué. Paradas Romero aporta su conocimiento del entorno arbitral recomendándonos qué hacer cuando no estamos arbitrando, precisamente para ser mejores árbitros. ¿Paradójico, no? Según lo cuenta el malagueño, no lo parece.

Escribe más gente, por supuesto, y toda con buen conocimiento de causa. Pérez Montero se dirige a los más jóvenes. A los que solo quieren ser árbitros, a los que desean ser buenos árbitros y a los que sueñan con ser árbitros de élite. También tenemos dosis de historia (ya sabéis lo que me gusta), aunque tampoco esperéis un tratado historiográfico sobre el arbitraje. Simplemente, Undiano Mallenco nos cuenta cómo ha cambiado el arbitraje desde que empezó él, hace más de veinte años. Si conociéramos más de nuestra historia, a lo mejor miraríamos de otra forma a los viejarros esos que nos encontramos en los comités o en las cenas de Navidad, ahora que las tenemos tan cerca.

Árbitros, árbitros... ¿Y los asistentes, qué? Tranquilos, que el CETARA lo lleva gente inteligente y toca todos los palos. Tras estar en una Eurocopa y en alguna final continental, quién mejor que Calvo Guadamuro para hablar de este tema.

Entre los materiales que ofrece CETARA en su web, dos seriales que no debemos perdernos: uno a cargo de Melero López, en el que tratará de enseñarnos a desenvolvernos en inglés. ¿Inglés? Pues sí, dado que nos hemos leído bien todos los artículos anteriores para llegar a ser árbitros de élite, no vamos a quedarnos a las puertas por no saber inglés, ¿no? Y el segundo serial es uno sobre 'coaching' deportivo, a cargo de Pino Blanco, que a los más novatos les sonará a chino (el coaching, no Pino), pero que según vas ascendiendo se va convirtiendo en algo más y más importante. Desde hace un par de concentraciones de Primera y Segunda, siempre les dan alguna charla sobre esto. Por algo será.

En la web se pueden encontrar más materiales, por supuesto, aunque para un aficionado como yo algo más rollo, pero que sin duda son importantísimos para los colegiados, andaluces y visitantes. Circulares, legislación federativa, distintos trabajos de árbitros andaluces sobre tipificaciones, preparación de partidos...

Ah, y quería terminar con lo que a mí me ha impactado más: el blog del director de CETARA, Ramírez Domínguez. No esperéis encontrar en él un vocabulario tan desagradable como el mío, sino, simplemente, sus pensamientos sobre el arbitraje. Casi nada.

En fin, que lo mejor es que entréis en CETARA, porque seguro que todos encontraremos algo que nos venga bien. Ya sea la simple curiosidad por aprender, como yo, o la mejora en el nivel del arbitraje, como vosotros. Disfrutadla.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

@EduIturralde (2011-2011). Descanse en Paz.

Fue bonito mientras duró, no os creais. Como hacemos todos en Twitter, no hacía más que hablarnos de sus obsesiones: música, música, entreno, música, entreno, Bukowski, música, entreno, entreno, adios que tengo partido, música... A veces, como todos, tenía sus momentos de debilidad, y Von Trier era una muestra de ello. Aunque a lo mejor no era el danés, que era otro, y me lo estoy inventando.

Dice hoy marca.com que tenía unos quince mil seguidores. Quince mil cotillas que queríamos saberlo todo de Iturralde: @Itu, @Itu, ¿después de la ducha te pones colonia? Lo siento, no puedo hablar de los partidos. @Itu, @Itu, ¿qué desodorante usas, que cuando marcas libre indirecto tus sobacos están inmaculados? Venga, chicos, ya sabéis que no puedo comentar jugadas concretas... Siempre nos regañaba el muy cabrón.

Bueno, quince mil cotillas tampoco éramos, porque también había un puñado de periodistas. Algunos no estaban mal, y ahí seguirán conmigo. O yo con ellos, claro, que no tienen ni puta idea de quién soy. Pero había otros... En estos pocos meses que ha durado la aventura tuitera de Iturralde, he visto un buen puñado de noticias en la prensa en la que la "fuente" era el Twitter del propio árbitro. Que si Iturralde dice esto, que si Iturralde dice lo otro, que si va a hacer no sé qué, que si no quiere hacer no se cuánto. Joder, cuántas noticias de Iturralde. La noticia no ocupaba más de seis o siete líneas y había que leérsela dos veces para ver la palabra Twitter en ella. Ah, que lo han leído en Twitter, acabáramos. Cojonuda la noticia, ¿eh? Todavía estoy esperando ver en portada lo mal que lo pasó Iturralde la noche en que no sabía si cenar tortilla o pescado. ¿O eran croquetas? Buah, no sé, yo no soy periodista. Y además, seguro que acabaron eligiendo las chicas de su casa.

Ah, y también le han dado hostias. Muchos tuiteros anónimos, de esos que usamos una máscara digital, de lo feos que somos, para parecer superguays. Iturralde, mediamierda, que siempre pitas en contra del Madrid. E Iturralde les tenía que recordar que este año todavía no ha pitado al Madrid. Iturralde, cabrón, saluda al campeón. Y él saludaba, cómo no, que está muy bien educado.

Y, sobre todo, trataba de explicarnos por qué es tan malo, por qué falla tanto. Con educación, repito. Posiblemente ha hecho más Iturralde por el conocimiento del arbitraje en estos meses tuiteros que todo el CTA en sus tropecientos años de historia, o que tanto exárbitro comentarista de los fallos de sus excompañeros.

Esto a los aficionados que le tocábamos los huevos, claro. Porque luego había otros: los periodistas que le ponían a parir por el morro. Yo alucinaba al leer como un periodista le decía @Itu, que eres muy malo, ¿cuándo vas a reconocer que eres del Barça? Hostia, pensaba, así, en su cara. Este tío es bueno, ¿eh? Buen periodista, quería decir, porque como persona dejaba un poco que desear.

Y seguían, poquito a poquito, trabajándose a su fuente. ¿Os imagináis la portada del Marca un día cualquiera? Iturralde se caga en la madre que parió al subdirector de contenidos audiovisuales de Radio Morcilla. Cuando has procesado la información del titular, lees la noticia y te enteras de todo. Que resulta que no ha sido Iturralde, que ha sido @Itu, que se ha cagado en la madre que parió a @Soygilipollasymegusta, que da la casualidad de que es el subdirector de contenidos audiovisuales de Radio Morcilla. Lo que no cuenta el Marca es que el que le gusta ser gilipollas, con todo el morro, le dijo a @Itu ¿xq eres tan malo @Itu? Y puso varios ;), :) y :(, así, haciéndose el graciosillo, que estudió en el CEU que es una buena forma de romper el hielo en una entrevista.

Los periodistas quieren que los árbitros hablen, porque en el CEU les han dicho que sin bocazas que hablen no hay noticias (bueno, es que cuando estudiaron sus profesores no había Twitter). E insisten desde sus tronos microfonados o desde sus púlpitos pixelados o desde sus tribunas tintadas, que hablen, que hablen, ¿qué pasa, tienen miedo?. Eso es lo único que les importa, que hablen. Y los árbitros, que saben leer y escribir, se cuidan mucho de hablar. Y no porque se lo prohiban, sino porque no tienen cuerpo de mártires. El que quiera chicha, que se la machaque con un piedra, que yo no voy a ponérselo fácil. Como los árbitros no hablan, los periodistas les dan caña. Y cuando aparece alguno que habla, como @Itu, le dan dos tazas.

La gota que colmó el vaso de @Itu fue el reportaje ayer de LaSextaDeportes, donde le acusaban de calentar el partido de este fin de semana entre Sporting y Madrid en su Twitter. Ayer seguí poco el Twitter, por lo que no sé si calentó o no calentó, pero conociéndole (por el Twitter, claro, como todos), seguro que lo único que calentó fueron los calcetines después de entrenar con lluvia, como le gusta, que hay que ser gilipollas. Ah, perdón, que esto no es Twitter.

Además, como se ha ido, ni me leerá. ;) ;) ;) ;) ;) :) :) :) :) :)

lunes, 14 de noviembre de 2011

Maasaki Toma y la Copa de España

El viernes, la Football Association, o la federación inglesa de fútbol para los que conducimos por el lado correcto, informaba que por primera vez en 131 años, un no británico iba a arbitrar un partido de su FA Cup. El elegido, que arbitrará un Brentford-Basingstoke de la primera ronda, es el japonés Maasaki Toma (38 años). El japonés, que ascendió a la categoría de internacional en 2005, lleva unos días en Inglaterra en un intercambio "estudiantil". Allí ha podido arbitrar algún partido de la liga de reservas, alguno de categorías inferiores, ha sido cuarto árbitro en algún partido internacional...

¿Y nosotros? No, nosotros no, que somos muy españoles. Bueno, o a lo mejor sí. A lo largo de la historia de nuestra Copa de España, ha habido varios extranjeros que han actuado como árbitros de la que es nuestra competición más antigua. Y cuando digo varios, quiero decir muchos. Sobre todo en los primeros veinte años de Copa.

La Copa de España comenzó en 1903, años en que los árbitros, principalmente, eran jugadores en activo. O dirigentes de los equipos. O periodistas. O cualquiera que estuviera por allí y se atreviera a arbitrar el partido. Y como en los equipos solía haber extranjeros, normalmente ingleses, pues eso, que la historia arbitral de la Copa nos da bastantes ejemplos de extranjeros que arbitraron en nuestra primera competición.

Nombres como Morris, Forster, Waterson, Sydney, Lescaillé, Lavat, Veitch, Sloop, Hodge, o el gribraltareño Rodríguez, arbitraron partidos en las distintas rondas de las copas anteriores a 1916. Todos ellos eran jugadores de distintos equipos, casi siempre de los que competían en la Copa de España.

Pero no solo fueron ellos y no solo en las "distintas rondas" de la Copa. Hubo algunos más que arbitraron finales de la Copa de España, que no es poco. La serie de finales españolas arbitradas por ciudadanos extranjeros la inició en 1911 Martyr Scott, que era el capitán del Civil Service de Londres, equipo inglés que estaba por aquellas fechas jugando amistosos en España. Al año siguiente, otro inglés, Hamilton, arbitró el partido por el título de Copa. En 1914 la suerte le correspondió a otro inglés, Mr. Rowland, secretario del colegio inglés de árbitros, de visita por nuestro país. En 1915 arbitró la final el suizo Walter Germann, jugador del Sporting de Irún.

Hasta aquí, un poco de todo: un jugador de un equipo extranjero, dos jugadores de equipos españoles, un árbitro inglés... Sin embargo, todas estas designaciones ocurrieron unos años antes de que se empezaran a crear los colegios de árbitros en España.

Sin embargo, tenemos un precedente del "árbitro extranjero que arbitra la final de Copa de España". En 1922, los equipos finalistas no se pusieron de acuerdo en el árbitro que querían para la final. El FC Barcelona quería el árbitro de unos colegios; el Real Unión de Irún lo quería de otros. Y no solo es que quisieran árbitros de unos colegios u otros, sino que vetaban nombres y colegios. Incluso algún colegiado prefirió eliminarse de la lista, por si acaso. Ante la dificultad de encontar un árbitro en España aceptado por los dos equipos, al colegio nacional se le ocurrió dirigirse a nuestros vecinos del norte. Y pocos minutos antes de que se iniciara el partido llegó al campo el francés Thomas Georges Balvay.

Así que nosotros también tuvimos nuestros árbitros extranjeros. Nos costó menos que los 131 años de los ingleses, apenas una decena, pero es que aquí somos muy adelantados.

jueves, 20 de octubre de 2011

FIFA Referees' Special Award

Hace unos días me desayunaba con la noticia de que Vitor Melo Pereira, exárbitro internacional portugués había sido galardonado con el premio Referees' Special Award de FIFA. ¿Referees qué? Era la primera vez que oía hablar de ese premio. Por supuesto lo googleé y me aparecieron tres o cuatro árbitros más que habían recibido a lo largo de la historia el award de FIFA. Pero, ¿qué historia? ¿Sería anual, sería periódico? Ni idea.

Así que pregunté y me respondieron. Aquí está la lista de galardonados con este prestigioso premio internacional.

1965: Louis Baert (bel), Pedro Escartín Morán (esp) y Nikolay Latyshev (urs)

1966: Kim Duk Chun (kor) y Friedrich Seipelt (aut)

1967: Arthur Edward Ellis (eng)

1968: J.O. Best (usa), Leo Lemesic (yug), R. Philips (sco), Karel Van der Meer (ned) y Walter Rosenberg (aho)

1969: Charles Delasalle (fra), Oei Poh Hwa (mas) y Pierre Schwinte (fra)

1970: Karol Galba (tch) y Reginald Leafe (eng)

1971: Diego de Leo (mex), Sobhi Ibrahim Hosseir (uae) y Ray Morgan (can)

1972: Vira Masapan (tha) y Patrick Nice (mas)

1974: Leo Helge (den), Carl Jörgensen (den), John Mowat (sco), Juan Soto París (crc), G. Suppiah (sin), Alberto Tejada Burga (per) y Hong Duk Yung (kor)

1975: Ho Van An (vie), Ahmed Khelifi (alg), Gration Herman Matovu (tan) y Cheung Tang Sun (chn)

1976: Joaquim Fernandes Campos (por), Maurice Guigue (fra), Michel Kitabdjian (fra) y Thomas Wharton (sco)

1978: Tony Boskovic (aus), Kenneth Chaplin (jam), Albert Dusch (frg), Mohammed Diab El Attar (egy), Johannes Malka (frg), Ferdinand Marschall (aut), Jaffar Namdar (irn), Ahmed Gindil Salih (sud), Paul Schiller (aut), Karl Stewart (jam), Kurt Tschenscher (frg) y Arturo Yamasaki (mex)

1979: Anton Bucheli (sui), Kim Joo-Woo (kor), Yoshiyuku Maruyama (jpn), Masatoshi Nagashima (jpn), Wolfgang Riedel (gdr), Rudolf Scheurer (sui) y John Keith Taylor (eng)

1981: John Ong Eng Yong (sin)

1982: Angaud Joseph Blanchard (cgo), Martti Hirviniemi (fin), S. Karthiravale (mas), Youssou N'Diaye (sen) y Patrick Partridge (eng)

1983: Toshio Asami (jpn), Nelson Chirwa (mwi) y Promsakhta Na Skolnakorn (tha)

1984: Winson M. Gumboh (zam), Abraham Klein (isr), Henry Landauer (usa) y Carlos Robles (chi)

1985: Osmond Downer (tri), Vijit Getkaew (tha), Erich Linemayr (aut) y Armando Marques (bra)

1987: Tevy Lawson-Hetcheli (tog)

1988: Richard Ramcharan (tri)

1989: Ramón Barreto (uru), Peter Paulus Roomer (ned) y Franz Wöhrer (aut)

1991: Juan Daniel Cardellino (uru), Lee Kok Leong (sin), Adolf Prokop (gdr), Toshikazu Sano (jpn) y Chan Tam Sun (sin)

1992: Erik Fredriksson (swe)

1993: Gerard Biguet (fra), Angelo Bratsis (usa), Vichai Charupunt (tha), Tesfaye Gebreyesus (eth), Elías Jácome Guerrero (ecu), Georges Konrath (fra), Badara Sene (sen), Hubert Tromp (aru) y Michel Vautrot (fra)

1994: Vojtech Christov (tch), George Courtney (eng), Marco Dorantes (mex), Sigfried Kirschen (gdr), Jassim Mandi (bah), George McCabe (eng) y Mario Rubio Vázquez (mex)

1995: Ng Eng Khim (sin), Roger Machin (fra), Joel Quiniou (fra), Idrissa Sarr (mtn) y Bantsimba Simon (cgo)

1996: Romualdo Arppi Filho (bra), Paolo Casarin (ita), George Joseph (mas), Ki-Chul Kil (kor), Juan Carlos Loustau (arg), Vincent Mauro (usa), Abdelali Naciri (mar), Karoly Palotai (hun) y Shizuo Takada (jpn)

1999: Mamadouba Camara (gui), Jean-Fidele Diramba (gab), Marcel Hermann (lux) y Charles Masembe (uga)

2000: Manuchehr Nazari Amine (irn), Mohammad Salehi Ashtiani (irn), Marc Batta (fra), Jan Keizer (ned) y Völker Roth (frg)

2001: Jamal Al-Sharif (syr)

2005: Mario Sánchez Yanten (chi), Felix Tangawarima (zim) y Ryszard Wojcik (pol)

2006: Falla N'Doye (sen)

2007: Marcio Rezende de Freitas (bra)

2009: Ubaldo Aquino Valenzano (par) y Henning Lund-Sorensen (den)

2010: Saad Kameel Al Fadhli (kuw), Jacek Granat (pol) y Jong Chul Kwon (kor)

2011: Vitor Melo Pereira (por)

Pido perdón. Antes califiqué a este galardón como prestigioso, porque no había leído la lista, pero ahora lo califico de "prestigioso", por no llamarlo "chiste". ¿FIFA Referees' Special Award? Debería llamarse FIFA Referees' Special Joke.

El que haya tenido la paciencia de leerse todos los nombres (yo los he escrito dos veces por culpa del Blogger), comprobará que solo un español ha conseguido el galardón: Pedro Escartín Morán, en 1965, en su primera edición. Bien por los españoles, que no han enfangado sus nombres con esto.

Y no digo más, que me caliento.

jueves, 6 de octubre de 2011

Me gusta el fútbol

Tengo una relación de amor-odio con el fútbol. Suele gustarme mucho, a pesar de tanto como veo en los campos. Por la tele, claro. Ni se me ocurre ir a un sitio lleno de berracos.

Por ejemplo, leo que a Mourinho le meten dos partidos por su dedazo en el ojo y me digo que se vayan todos a hacer puñetas, que yo me quedo con mis libros. O leo que, además, esos dos partidos solo debe cumplirlos en Supercopa y cambio la palabra "puñetas" por otra peorsonante que me prometí no volver a utilizar en este blog.

Veo, por ejemplo, el choque-fortuito-yo-no-he-sido de Doblas con Vélez y me digo que cada vez entiendo menos el fútbol. Y luego le oigo decir, a Doblas, que fue sin querer y me digo que para qué cojones quiero entender el fútbol.

Otro día oigo en la radio que los árbitros "también son personas humanas" y dudo entre ciscarme en sus muertos o cambiar de emisora. Aunque como luego añaden la coletilla "y por eso tienen errores", para qué voy a cambiar si en la otra emisora seguro que dicen "y por eso se equivocan".

En esos momentos paso del fútbol. No lo puedo remediar, no lo soporto. Si eso es fútbol, yo no pinto nada ahí. Sin embargo, cuando tengo esos bajones, vuelvo a releer el número 0 de la revista Panenka. Para el que no lo sepa, Panenka es una revista de fútbol, del deporte del fútbol. De ese que juegan once contra once a ver quién mete un balón en una portería. ¿Que lo metes? Un gol. ¿Qué metes otro? Otro gol. Se acaba, cuentas los goles, ganas o pierdes, y ya está.

El número 0 de Panenka me sorprendió, por lo radical de su propuesta. Radical no por "indignada", ni por "polémica", ni por "utópica". Panenka es radical, en el sentido de la segunda acepción del diccionario de la RAE: va a lo fundamental, a la raíz del asunto, al fútbol.

Me cuenta lo que ha sido el fútbol, porque la mierda que tenemos ahora ya la veo a diario. Me cuenta lo que es el fútbol en algún barrio modesto, porque la mierda de los estadios la soporto todos los fines de semana y los viernes y los lunes y los martes y los miércoles y los jueves. Me habla de la selección de Sudán del Sur, porque estoy hasta las narices de nuestra selección, de la que se lleva tan mal o tan bien un día sí y otra también. Que cuando se llevan mal intentan venderme relojes y cuando se llevan bien intentan venderme un seguro para el coche.

Estoy cansado de que me están hablando todos los días de lo buena que es la cantera del Barça, pero solo Panenka me hable de quiénes hacen esa cantera del Barça. Cuando todo el mundo me habla del nuevo megaestadio madridista, Panenka me enseña cómo son los campos de los barrios bonaerenses.

Me gusta que me hablen de un fútbol en blanco y negro que no he conocido y que gracias a los medios de comunicación al uso nunca conoceré. Me gusta que sea una revista, que la pueda leer tranquilo, con fotos, porque gustándome como me gustan las historias de Santiago Segurola y Julio César Iglesias en RadioMarca, y de "Petón" en la SER, no puedo ponerles mucha atención mientras trato de torear algún atasco en las circunvalaciones de Madrid.

Hoy quería hablar de fútbol, pero no me ha salido. No sé tanto. Por eso leo Panenka, porque me gusta el fútbol y quiero aprender.

domingo, 25 de septiembre de 2011

El del rabillo del ojo

Anoche pudimos ver el FC Barcelona-Atl. Madrid en la tele. Ahora no me voy a poner a buscar el minuto, pero creo que todos recordaréis la jugada del segundo gol del Barça, en la que Messi estaba en posición de fuera de juego, el balón iba hacia él, lo dejó pasar y terminó en gol.

El asistente no levantó la bandera, el árbitro concedió el gol, el Barça se abrazó, el Atleti no protestó y en la Sexta hicieron ronda de árbitros para decidir si era fuera de juego o no, si Messi había intervenido en la jugada o no.

A mí me pareció gol correcto, pero no sé por qué. ¿Messi intervino en la jugada? Obviamente. ¿Intervinieron los defensas del Atleti en la jugada? Por supuesto, dejando a dos tíos solos delante de su portero. Me imagino que esta jugada puede abrir un debate interesante entre la prensa, los aficionados y los árbitros. No, no digo que todos debatan juntos, sino que cada uno en su entorno la debatirá. Incluso, a lo mejor, en la próxima concentración de árbitros se discute esa jugada. Algunos árbitros dirán que era fuera de juego, otros dirán que no lo era. Al final, Díaz Vega dará su opinión y esa será palabra de dios. A partir de entonces se hará lo que él diga. Me imagino.

Para mí sí fue gol, pero si participara en un debate de esos que hacen los adolescentes americanos en sus pelis y me tocara defender que no fue gol, lo podría defender bastante bien. Con buenos argumentos. ¿Qué significa esto? Pues que fue una jugada tan de decidir en ese momento qué es lo que ocurrió, que Delgado Ferreiro acertó totalmente. Y si hubiera pitado lo contrario también habría acertado. Qué suerte, ¿no?

Sin embargo, hoy me desayuno con un texto en marca.com, escrito por el inefable Juan Andújar Oliver. El titular ya me dio mala espina: "Fuera de juego de Messi en el 2-0 porque intervino en la jugada". Jolín, qué tajante, pensé. Me puse a leer el artículo y lo dejé a la primera frase: "No hay ninguna discusión en el 2-0 del Barça, que no debió subir al marcador".

¿No hay ninguna discusión? Hombre, los de la Sexta se pasaron buena parte del partido discutiendo la jugada, entre ellos y con la información que les enviaban sus contactos arbitrales. Yo lancé una pequeña encuesta y también he discutido conmigo mismo la jugada. Incluso el titular de as.com sobre la jugada es: "Dudas sobre la legalidad del segundo gol del Barcelona". Me imagino que a Relaño no le habrá gustado nada el titular, pero ya tomará él cartas en el asunto. Pero lo importante es que el As habla de "dudas". Perfecto. Luego, en la noticia: "El segundo gol del Barcelona pudo estar precedido de una ilegalidad". ¿Lo veis? "Pudo". Esa es la diferencia entre una noticia de verdad, en la que queda claro la ambigüedad de la jugada y la sabiduría emanada del insigne Andújar.

Creo que este no es el lugar, porque quizás Andújar nunca lea estas líneas, pero lo que ha hecho Andújar con su texto es mucho peor para el arbitraje que lo que suelen hacer jugadores o entrenadores todas las semanas. Andújar ha estado ahí, sabe lo que se cuece, y por las cuatro o cuarenta perras que ganará en el mundo Marca, no puede dejar a un compañero al pie de los caballos. Los medios suelen contratar a exárbitros para que certifiquen lo que los periodistas berrean en la radio o escupen en los periódicos. Bueno, a todos menos a Andújar. Cuando los periodistas de RadioMarca ponen a parir a algún árbitro, pero a parir de verdad, Andújar se rebela y se le suele escuchar decir: "No seáis malos". Joder, qué poder de convicción, Andújar. Qué pena que ya no esté de moda enviar cartas de agradecimiento, porque si no, todas las semanas ibas a tener unas cuantas de tus compañeros. La de esta semana de Delgado Ferreiro, sin discusión.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Lista de Clasificación de Final de Temporada

Pues aquí estamos otra vez, con el lío de las listas. Tras los debates/cabreos de los últimos veranos, este año he decidido adelantarlas. En rigurosa exclusiva os ofrezco la clasificación arbitral de... la temporada 1933/34.

Ya que le ponemos tanto entusiasmo al comentario de las listas todos los años, he pensado que podía contaros un poco (no mucho, no doy para más) de dónde viene todo esto de clasificar a los árbitros de nuestro fútbol. Y luego podemos comentar la lista, que suele ser lo más divertido de todo. Ascensos, descensos, escarapelas... Seguro que hay comentarios para todos los gustos.

Al principio de los tiempos, cuando los jugadores llegaban al campo vestidos de traje y sin auriculares en las orejas, cuando todavía se trataban de usted antes de romperle el tobillo al contrario, incluso cuando te podías encontrar a un diplomático o a un catedrático dándole al pito, no había liga. Ya, ya sé que suena increíble, pero durante unos años en España no hubo liga de fútbol. Concretamente durante unos miles de años.

Antes de aparecer el campeonato nacional de liga se jugaban campeonatos regionales. Cuando en una región había pocos equipos, todos jugaban en el mismo campeonato. Según se fue popularizando el fútbol y fueron apareciendo más equipos, se hizo necesario un sistema de divisiones. Equipos de primera categoría y equipos de segunda categoría. Y, ojo, que no estoy menospreciando a nadie, que así los llamaron en su época. Según los años, los campeones y subcampeones de cada campeonato regional de primera categoría iban a jugar el campeonato nacional, llamado Campeonato de España y que con los años acabaremos conociendo como la Copa.

Así, dado el sistema en que se organizó el fútbol, se catalogó a los colegiados. Los había de primera categoría, que podían pitar todo los partidos, los había de segunda categoría, que solo podían pitar partidos de segunda categoría para abajo, etc. ¿Cómo pasaban de una a otra? Pues nada, se reunía cada colegio regional y decidía qué árbitros estaban en una categoría u otra. En aquella época los colegios regionales no eran como ahora, dirigentes por un lado y todos los demás por otro. En aquellos años eran todos los demás a la vez. Si no eras árbitro en activo, no podías ser dirigente de un colegio regional. Así que ellos mismos decidían quiénes eran los más aptos para arbitrar partidos de máxima categoría.

Este sistema siguió funcionando incluso con la llegada del campeonato de liga, donde las máximas categorías solo podían arbitrarlas los colegiados de primera categoría. Como ocurre siempre, había que buscarle tres pies al gato e inventarse un nuevo modelo arbitral. Y este cambio llegó en el verano 1932. En aquel año se decidió que el Comité Central de Árbitros elaboraría una lista con veinte árbitros, que pasarían a llamarse "árbitros nacionales". Estos serían los encargados, a partir de entonces, de arbitrar en primera, segunda y Copa.

¿Cómo se decidió elaborar la lista? El comité eligiría a los que, a su juicio, habían sido los 15 mejores colegiados de los tres años anteriores. A estos quince se les unirían otros cinco que saldrían de una lista compuesta por todas las sugerencias de los comités regionales, que enviarían los nombres de los colegiados de primera categoría que más partidos habían arbitrado a nivel regional y de tercera. Así, para la temporada 1932/33, tuvimos la primera lista de 20 árbitros nacionales, la nueva élite del arbitraje español.

En esa primera temporada, la 32/33, se evaluaría el trabajo de los veinte árbitros y, al final de temporada, se eligiría a los 15 mejores, que seguirían con la categoría nacional, a los que se les unirían otros cinco provenientes de la elección (como he explicado en el párrafo anterior) de los comités regionales. Es decir, cada temporada habría 20 árbitros nacionales y al final de cada año descenderían cinco y ascenderían otros cinco.

De este modo, la primera clasificación histórica de árbitros en nuestro país se estableció al finalizar la temporada 32/33. No he conseguido esa clasificación, que para mí sería toda una joya. Por histórica y por curiosidad, claro. Pero he conseguido una de las primeras, concretamente la segunda, la de la temporada 1933/34. Y aquí está.

1. Pedro Escartín Morán (Castellano) *
2. Jesús Arribas Seijás (Catalán)
3. Ramón Melcón Bartolomé (Castellano) *
4. José María Steimborn Ludeuvik (Guipuzcoano) *
5. Agustín Vilalta Bars (Catalán)
6. Pedro Vallana Jeanguenat (Vizcaíno) *
7. Tomás Balaguer García (Castellano)
8. Eduardo Iturralde Gorostiaga (Vizcaíno)
9. Julio Ostalé Gómez (Aragonés)
10. Guillermo Comorera Gatuellas (Catalán) *
11. Luis Sanchís Orduña (Valenciano)
12. Ángel Casterlenas Mora (Catalán)
13. Juan José Canga-Argüelles Ballesteros (Castellano)
14. Ezequiel Montero Román (Castellano)
15. Luis Medina Toledo (Andaluz)
16. Luis Iglesias Gracia (Castellano)
17. Jesús Elizari Navarlaz (Navarro)
18. Francisco Villanueva (Guipuzcoano)
19. José Villaverde Fernández (Gallego)
20. Luis del Campo Echevarría (Vizcaíno)

Con un asterisco marco los colegiados internacionales en aquella temporada. Por curiosidad, para la siguiente temporada el catalán Arribas sustituyó al también catalán Comorera como árbitro internacional.

De esta forma, la cosa estaba clara. Para la temporada 34/35 perderían su condición de árbitro nacional y la oportunidad de arbitrar en primera, segunda y Copa, los colegiados Iglesias, Elizari, Villanueva, Villaverde y Del Campo. Sin embargo, en el verano de 1934 tuvimos otra sorpresa.

Debe de ser que tras las pruebas con veinte árbitros les parecieron pocos y para la siguiente temporada, la 34/35, decidieron aumentar la plantilla de árbitros nacional en 16 más. Por tanto, no descendió ninguno del año anterior y el comité central eligió a los otros dieciseis con las aportaciones de los distintos comités regionales.

Venga, ahora os quiero ver ahí, comentando la lista, lo que nos gusta. ¿De verdad se merece el aragonés Ostalé estar por detrás del sevillano afincado en Madrid Balaguer? ¿La baja clasificación del internacional Comorera se debe a una mala temporada o a que no era muy amigo de Antonio Cárcer, el presidente del comité nacional? ¿Fue Arribas ascendido a internacional por un cambio de cromos con Comorera? Por aquella época el comité gallego tenía muy poco poder, eran apenas un puñado de colegiados. ¿Tuvo eso que ver en la posición de descenso de Villaverde? ¡Ay, cuántas preguntas!

lunes, 5 de septiembre de 2011

Entrevista (popular) a Eduardo Iturralde

Hace unas semanas planteé el reto, respondisteis enseguida y hoy vuelvo con la resolución: las respuestas de Eduardo Iturralde González a vuestras preguntas. Hubo de todo: preguntas personales, otras sobre arbitraje, alguna sobre fútbol... Y Eduardo se moja, tal como hace semana sí y semana no sobre los terrenos de juego, aunque últimamente ha habido más que no por eso de la huelga.

El fuego lo abrió un Anónimo, a través del correo electrónico (eso era trampa y ya está amonestado convenientemente; a la próxima, a la calle):

Se habla mucho de los arbitrajes ingleses, sobre sus diferencias con el arbitraje español y sobre si uno es mejor que el otro sin tener en cuenta las diferencias culturales y ambientales con respecto al fútbol. Sin entrar a valorar si una forma de arbitraje es mejor que la otra en términos de trato con el jugador, sino en el plano de la interpretación técnica, ¿por qué crees que no se fomenta desde ningún estamento arbitral, federativo, periodístico o el que sea el unificar criterios técnicos a nivel internacional? Es curioso ver un partido de Premier y uno de Liga, y que una misma acción en un caso no sea nada y en la otra sea falta y amonestación. Y que no haya quejas al respecto en los respectivos ambientes por ser esa la interpretación nacional de la norma. ¿No crees que facilitaría la labor arbitral y daría mayor pureza al juego una unificación más uniforme en los diferentes países?

Como insinúas, no se trata de arbitrar mejor o peor; la cuestión es si el arbitraje de otras naciones podría ser tan apto en otros estilos de fútbol. Los mismos jugadores tienen que pasar un tiempo de adaptación en sus nuevos equipos de otras ligas.

En cuanto a la unificación que comentas, he de señalar que no solo las diferencias son patentes en distintos países. Mira aquí las existentes entre el fútbol/arbitraje que se hace en el norte y en el sur. Ambos estilos son correctos, ya que ofrecen lo que cada fútbol demanda.

De todas formas, también te diré que, aunque está costando, creo que se está yendo en la dirección de interpretar las reglas del juego todos por igual. Aunque aquí los egos (y esto es una autocrítica) todavía nos superan. Por ejemplo, en el tema de las manos, en España un centro al área en que el defensor salta y corta la trayectoria del balón se amonesta. Por el contrario, en el último curso de UEFA se nos dijo que esa jugada no es amonestable, salvo que solo esté un jugador delantero y el balón se dirija claramente a él. ¿Cómo se maneja esa contradicción? ¿Por qué tengo que amonestar en España y no en UEFA? Estas son las cosas que poco a poco se tendrán que ir unificando por el bien del juego.

Recordando la pasada eliminatoria en la UEFA Champions League entre FCB y RMCF, no puedo dejar de asombrarme de la presión mediática que existió hacia los árbitros en esos días, presión que fue bastante diluída por el hecho de que estos compañeros no viven en el día a día de la prensa y sociedad española; pero que me hace plantearme dos dudas: ¿No crees que la prensa es la culpable en el 99% de que el arbitraje español en particular y el arbitraje en general estén tan mal vistos? Y en segundo lugar, ¿qué trucos se pueden emplear para abstraerse de todo esto que rodea al fútbol y que puede llegar a trastornar la vida de un árbitro de esa manera?

Es bien sabido que este tema me afecta particularmente; creo que soy uno de los árbitros que más palos ha recibido por parte de la “prensa” deportiva. Ésta opina más que informa, es decir, muchas veces lees y escuchas lo mismo que podrías escuchar en una discusión de taberna, con la diferencia de que los “opinadores de redacción” siguen unas directrices empresariales que, sujetas a manipulación, tienen el poder de crear opinión pública. Además, al margen de la intención sana o insana, yo creo que muchas veces hablan como seguidores y para seguidores y no desde la responsabilidad que implica una profesión con tanto poder de influencia en esa opinión pública. Por supuesto, salvando excepciones.

Cuando se habla como seguidor, no podemos olvidarnos de que sólo gana uno (y bajan tres todos los años, que es más trágico), y la tendencia es a diluir la responsabilidad propia buscando un chivo expiatorio. El clásico infantil pero efectivo del “profe me tiene manía”.

Puede resultar intransigente, pero mi abuelo, padre y hermano mayor fueron árbitros, yo llevo 31 años arbitrando y que un chaval de la prensa que tiene menos años de vida que yo en el campo me dé lecciones de arbitraje, me resulta ridículo, vergonzoso o, directamente, me da la risa.

De todas maneras, después de 17 años arbitrando en primera división y 15 como internacional, te diré que nuestro arbitraje es referencia al otro lado de la frontera (y esto sí que es contrastable).

Sobre los trucos de abstracción, creo que se trata simplemente de tener plena conciencia del medio en que nos meneamos, aceptar el error como inherente a cualquier acto humano y dar el justo valor a las críticas de los otros (identificando las que son interesadas) y de uno mismo (todos los que hemos salido a un campo de fútbol sabemos en un 90 % cómo hemos estado y en qué hemos fallado al terminar el partido).

Yendo a aspectos más del día a día de la competición doméstica, ¿eres de los de la "escuela del PowerPoint"? ¿Llevas al día una estadística de jugadores, equipos o problemas entre jugadores en el pasado? ¿Consideras necesario, si se tiene la posibilidad, el ver todos o casi todos los partidos en los que jueguen equipos que puedan coincidir contigo en un campo?

Es cierto que la preparación pre-partido ha ido cambiando, el PowerPoint es una herramienta muy utilizada pero yo no la uso, tal y como no llevo una estadística propiamente dicha, a pesar de que sí considero los problemas pasados.

Sí, veo todos los partidos que puedo, creo que es una buena fuente de aprendizaje. También reviso los partidos que yo he arbitrado y reflexiono con mis árbitros asistentes sobre los fallos que hemos cometido, intentando perseguir esa utopía arbitral que es el error cero.

Teniendo en cuenta que en las entrevistas que suelen (o solían) haceros a principios de temporada en las que os preguntaban, entre otras cosas, cual era el campo favorito de Primera División; la opción mayoritaria era San Mamés, y teniendo en cuenta el sabor a fútbol de ese campo por historia, afición, etc... ¿no te da cierta pena/envidia/llámalo como quieras saber que el mítico estadio desaparecerá sin que hayas podido pitar ahí un partido oficial? Y no quiero que entres a valorar el hecho de que tú seas de Bilbao, sino el hecho de que por una cuestión geográfica pierdes un campo de los que ya apenas quedan.

Ciertamente es una pena pero creo que es lo correcto; San Mamés es un campo que todo jugador y árbitro quiere conocer, como Anfield, etc., pero corren malos tiempos para el romanticismo en el fútbol. Por ejemplo… un pequeño secreto: no me gusta nada la publicidad en la camiseta de los jugadores ni que los árbitros vistamos de colores. El árbitro tendría que vestir siempre de negro.

Llegados a este punto, tomó el relevó un Anónimo, distinto al anterior, pero con una pregunta realmente jugosa.

Puede contar qué pasó realmente en aquel túnel del Sanchez Pizjuán en la semifinal de Copa con el Madrid, y ese supuesto encuentro con Valdano del que se habló en la prensa? Gracias y que haya suerte esta temporada.

Sencillamente fue un partido muy trabado desde el principio, partido de vuelta típico de Copa. En la ida, el R.Madrid ganó 2-0 y en el descanso del partido de vuelta ganaba el Sevilla 1-0 y Zidane fue expulsado en la primera parte.

A pesar de que los habituales periodistas con su dudoso rigor informativo dijeron que el Señor Valdano entró en el vestuario arbitral a protestar por nuestra actuación en el primer tiempo, lo cierto es que éste se encontraba bastante alejado de nuestro vestuario. Valdano estaba en la puerta que une el pasillo principal con el del equipo visitante, y a mi paso me espetó si estaba seguro de lo que estaba haciendo. Le contesté que “yo, sí…tú, no se” e inmediatamente miembros del staff del Sevilla le apartaron de allí y cerraron la puerta que comunica los dos pasillos.

Esto, y nada más, fue lo que sucedió y se registró en el acta. El resto, es otro de los juegos perversos de los “medios de contaminación”.

Dandy también quiso intervenir en la entrevista y se sacó de la manga tres preguntas.

¿Alguna cualidad que admires especialmente de alguno de tus compañeros?

Pienso que los árbitros jóvenes están mejor preparados que los que nos estamos yendo. Físicamente son portentos, dominan más la técnica… Sólo les puede flaquear, y es lo natural, la firmeza psicológica para sobrellevar la creciente presión que deben soportar. Es bueno todo el trabajo que se pueda hacer en ese plano, que puede perjudicar a las otras superioridades.

¿Qué opinas de los ex-arbitros que comentan para los medios de comunicación las jugadas polémicas? ¿Meterías a todos en el mismo saco?

Por supuesto que no metería a todos en el mismo saco, algunos me caen hasta simpáticos. Fíjate que ahora sacan las rojas que antes no se atrevían a sacar, pitan los penaltys que antes no pitaban y ven las cosas que antes no veían, además de lo puestos que están en las nuevas reglas y sus interpretaciones. Así las cosas, la RFEF, la LFP, y la CTA podrían acabar rápidamente con todas las polémicas arbitrales. Pueden reunir a todos los ex, que ahora ven y se atreven con todo, ponerles en forma y ¡venga! ¡A arbitrar!

¿Qué piensa Iturralde cuando ve las cifras que manejan ciertos equipos actualmente a la hora de hacer fichajes?

En mi opinión, la gravedad reside en que algunos se estén gastando más de lo que tienen.

Gaby empieza sus preguntas tranquilo, poco a poco, para que el interrogado se confíe. No tardará en dar su golpe de mano.

Para ir calentando: ¿qué silbato y reloj utilizas? El año que viene supongo que seguirás relacionado con el mundo arbitral, ¿en qué? ¿Cambiarías la edad de retiro de un árbitro de 1.ª División?

Uso un silbato FOX 40 y un reloj de 15 euros muy simple de los que se pueden encontrar en un mercadillo, regalado por mis jueces de línea.

Me gustaría poder seguir relacionado con el mundo arbitral en tanto que es mi pasión y vocación desde que tengo recuerdo. He dedicado toda mi vida al arbitraje, y si bien asumo que mi etapa en activo está a punto de concluir, sería fantástico poder seguir vinculado de una u otra manera a él.

En cuanto a la edad en que nos retiran, hace 10 años te hubiera contestado que sí la cambiaría… pero llegados a este punto, me parece buena edad de retirada. Está demostrado que la capacidad de reacción en los últimos minutos disminuye con la edad y considero que es más honesto retirarse estando al 100% que correr el riesgo de que nuestra capacidad física perjudique al juego.

Y, ahora, de las de mojarse. A ver qué te parecen. ¿Qué opinas de lo de Rubinos? Un tema polémico: las listas. Todos sabemos que son... pues eso, todos lo sabemos, y ellos saben que lo sabemos. ¿Te gustaría que fueran de otra forma? ¿Se puede hacer algo?

En referencia a Rubinos, creo que las opiniones son muy ligeras. Un comité toma una decisión, y a la hora de opinar es posible que a los demás se nos escapen detalles que hayan influido en esa decisión. En lo personal, me considero amigo de Rubi y me gusta su línea de arbitraje.

Para terminar de mojarme con las listas, es un sistema con el que la subida se considera mérito de uno y la bajada, una putada que no me merezco. Somos muy infantiles. Sería bueno que acompañáramos las críticas con ideas de mejora… pero eso ya no es tan sencillo.

Nuestro siguiente preguntador es Acevedo. Él intentará preguntar. Veremos si Eduardo le contesta.

¿Por qué no has llegado a ningún mundial absoluto? En el mundial sub-20 de Emiratos no pitaste la final porque la Roja llegó a la final y, sin embargo, luego la progresión se ha estancado. ¿No eres amigo de Victoriano? ¿O, mejor aún, de Villar?

Creo que si no he llegado a ningún mundial absoluto es simplemente porque los que eligieron decidieron que había mejores árbitros que yo, y añado que esos mejores hicieron un grandísimo mundial.

En cuanto a los “amiguismos”, me han tildado (entre otras muchas cosas) de brazo armado de Villar o de conseguir votos para su candidatura: el hecho de que no haya pitado ningún mundial absoluto ni haya llegado al grupo élite en Europa evidencian o bien que la prensa se equivoca respecto al favor que Villar me tiene, o bien que ningún trato de favor ha marcado mi trayectoria profesional, o ambas.


De cualquier forma, los árbitros podemos estar muy contentos con los Presidentes que nos rigen.

¿Cómo te preparas? ¿Preparas cada partido de forma diferenciada? ¿Cómo entrenas? ¿entrenas con otros arbitros? ¿Sigues entrenando con aquel tío de pelo largo que apareció un dia de pruebas en San Cugat -la primera vez que un arbitro tenía preprador fisico personal- y luego ví en un video explicativo de las pruebas FIFA?

Sí, aún entreno con Urtzi, mi preparador que mencionas. También entreno con mis asistentes y con otros árbitros de mi territorial, preparando los partidos siempre de la misma manera… la óptima.

¿Antes de los partidos, tienes alguna rutina, alguna supersticiòn, algun rito?

La verdad es que sigo ciertos rituales: me cambio en el mismo sitio en cada vestuario, voy a los mismos restaurantes, salgo el último del vestuario o al salir del campo siempre miro primero la portería izquierda.

Por ahora Eduardo ha ido contestando a todo lo que le habéis preguntado. Llega un momento peliagudo: las críticas. Y Eduardo contesta, como siempre, a su manera. Vamos, que recoge el guante que le ha tirado Anónimo.

Siempre le he oído decir que la figura del Delegado de partido no vale para nada, creo que como en muchas otras cosas no le falta razón aunque sí formas en expresarlas, aunque eso es por falta de humildad y cuando acabe su etapa de árbitro en activo se dará cuenta al no hablar nadie de él y no importarle a nadie excepto a su familia. Su celular dejará de sonar, pero en fin no me enrollo, la pregunta es Serías delegado de partido a pesar de que no vale para nada. Gracias y le deseo un pronto acoplamiento a su vida sin arbitrar.

Golpe bajo, y me explico: si SIEMPRE me has escuchado ese comentario habrá sido en una charla distendida en un ambiente privado porque NUNCA lo he manifestado en público. Además, es una frase sacada de su contexto. Supongo que persigues polemizar, aunque hasta para ello se requiere de cierto arte. Meter mierda está lejos de la oratoria de los polemistas, y en eso consiste tu pregunta con toda la retahíla habitual sobre las humildades y los teléfonos que dejan de sonar.

Las cuestiones sobre las que creo que debe reflexionar el colectivo arbitral, y debido a mi sentido de la responsabilidad profesional, las he manifestado en el ambiente privado que corresponde y dentro de un discurso extenso y contextualizado. Como tienes tanto interés, contesto a tu pregunta: si se me propondría ejercer como delegado de partido, mi reflexión sería también privada y la resolución sería pública, de modo que ya te enterarías.

Puestos a hacer enjuiciamientos morales de superficie, me pregunto si es mas reprobable la falta de humildad que la falsa modestia, o las formas de expresión que las malas intenciones.

Te agradezco tus deseos. Mi celular seguirá sonando para que pueda escuchar a tantos amigos que me quedan (jamás contesto a quien no conozco; mi fama de ermitaño me precede) y aunque eche de menos los domingos en el campo tengo suficientes estimulantes y apegos en mi vida como para no hacer un drama del cierre de una etapa.

Tras comentar la pregunta anterior, otro Anónimo lanzó su pregunta en el blog.

¿Se arrepiente de decir cosas que luego visto lo visto han ido en su contra?

El arrepentimiento es una noción moral que lleva implícita la culpa, estoy lejos de eso. Pero indudablemente, existen peajes. Muchas veces recuerdo unas palabras de Chomsky: “Vemos que el conformismo es el camino fácil, y la vía al privilegio y el prestigio; la disidencia trae costos personales.”.

Casi al final llega el turno de Liz Té, que fue la primera en lanzar sus preguntas en el blog. Sin embargo, Eduardo las ha dejado para el final, él sabrá por qué. Nos lo explica en una de ellas. Liz Té empieza con uno de los temas más importantes en el arbitraje: el error. Después cambiará de tercio.

Me pregunto cómo gestiona el Señor Iturralde la certeza de su error. El error es siempre un hecho y su presencia se tiene en cuenta (y se intenta medir, en el mejor de los casos) en las más exactas ciencias. El error en nuestra vida cotidiana puede ser terrible o insignificante, pero por lo general tiene una dimensión limitada en sus consecuentes. En el caso de su desempeño profesional (donde tanto "se juega" y tanto "se juzga"), ¿cómo gestiona sus fallos para minimizar su repercusión en el resto de las decisiones?

Creo que tu pregunta encierra la esencia del buen arbitro: aún sabiendo que has errado tienes que mantenerlo al margen durante el partido para que no te condicione (compensar, etc.). Trato de mantenerme entero y frío, es lo necesario.

¿Teme al error a priori?

No es temor, pero sí recelo o cautela, que a mí se me manifiesta con un hormigueo en el estómago. Intento visualizar jugadas problemáticas antes de los partidos para saber como enfrentarme a errores potenciales.

¿Lo sufre a posteriori?

Sí. Cuando cometo un error, aún sabiendo que por naturaleza tengo que equivocarme, me quita el sueño y me pregunto por qué no he visto algo o lo he visto al revés. Eso entraña sufrimiento. Por eso me indigna escuchar comentarios sobre “el árbitro que se va tan tranquilo a su casa” después de haber analizado mal una jugada en el área. Es frustrante; el primer interesado en no equivocarse es el árbitro.

¿Se flagela en el vestuario?

No he llegado aún a eso, procuro tomar mis fallos con madurez. Pero ante los fallos, puedo decirte que se crea un silencio en el vestuario que es peor que el sonido de un látigo.

¿Reza tres padrenuestros?

Soy agnóstico.

Me pregunto cómo puede lograr mantener el equilibrio entre su carácter carismático (por admiración o detracción) y la ¡¡TAN!! aséptica institución de la que es miembro.

Creo que se trata de defender con vehemencia las propias ideas y actuaciones no olvidando nunca mantener y fomentar el respeto por los demás y por las normas que uno asume al entrar en cualquier colectivo.

¿Es Usted un poco rebelde?

Inconformista, más bien.

¿Es Usted un poco ególatra?

No me lo considero, aunque me consta que proyecto esa imagen.

¿Un custom en una cadena de montaje?

Gracias por el piropo, ja ja.

¿Le ha costado algún disgusto ir "a pelo" o los placeres de la autenticidad compensan la metida?

Como he contestado las preguntas en orden inverso al que fueron formuladas (otro rito) ya he respondido previamente citando a Chomsky. Y añado que en mi caso, sí, compensa.

Por último, Javier Bravo lanza un par de preguntas de las amables, con las que el entrevistado se va con un buen sabor de boca.

¿Te gustaría que un hijo tuyo fuese árbitro?

Sí mi hija quisiera... Además, el arbitraje es una buena escuela de enriquecimiento personal.

¿Qué le dirías a un árbitro joven al que le vienen mal dadas?

Que las malas ocasiones son oportunidades de crecimiento para cualquier persona. El del arbitraje es un mundo duro, pero merece la pena intentarlo.

Hasta aquí hemos llegado. Dentro de unos meses Eduardo Iturralde González dirá adiós a los campos españoles e internacionales. Mientras tanto, unas últimas reflexiones de nuestro entrevistado. Gracias a todos por las preguntas y gracias a Eduardo por las respuestas.

Para acabar, me gustaría decir que disfrutaré mucho de mi último año en activo.

Me marcharé habiendo vivido intensamente en un mundo que me apasiona, y con la certeza de haber actuado lo mejor que he podido a pesar de todas las ocasiones en que mis reacciones, o mis palabras, no hayan sido las más acertadas. Mis intenciones siempre han sido las de favorecer la mejora del colectivo arbitral, que me ha formado como deportista, profesional y persona.

Quiero desear suerte a los afortunados que puedan llegar a primera división, pero no quiero dejar de recordar que los árbitros más importantes no salen en los papeles. Por vocación y compromiso, sacan adelante los partidos en los campos de regional, con una generosidad que, ahí sí, no es nada fácil. Dedico a todos ellos mi último año, porque no olvido de donde vengo pese a haber tenido la mejor de las suertes.

Gracias por no bajar los brazos.

sábado, 6 de agosto de 2011

Nueva temporada. Empezamos

Ya tenemos las designaciones de la primera jornada, por lo que podemos decir que ya hemos empezado la temporada. ¿Las primeras designaciones? Pues como todas las de Liga, ni fu ni fa; es decir, ¿qué más da quién pite cada partido? Lo que más me ha chocado de esta designación es que de los diez partidos, ocho lo pitan internacionales. Bueno, en realidad siete, pero yo ya voy contando al leonés González González como internacional. Espero no equivocarme. ¿Y qué, diréis? Pues nada, pero eso significaría que en la segunda jornada solo pitará uno (Clos Gómez) y así jornada a jornada, salvo que desde el principio ya empecemos a repetir árbitros en jornadas consecutivas. Además, por si fuera poco, se pasan por el forro uno de los condicionantes de este sorteo sui generis que tenemos como sistema de designación.

Pero decía que empezamos nueva temporada. En este año nos dejan dos de los veteranos, Iturralde González y Turienzo Álvarez. El primero tiene tres grandes retos en esta temporada: llegar a los 300 partidos (solo le quedan 20), pitar otra final de Copa y que Edu García hable bien de él en Radio Marca; el segundo solo tiene un gran reto: llegar a los 200 partidos en primera y eso lo conseguirá muy pronto, me imagino que en la segunda jornada de liga. Una vez alcanzado ese reto, solo le queda disfrutar lo que le queda de año y, con un poco de suerte, arbitrar una semifinal de Copa. Hablar bien de él lo harán todos, porque todavía no he oído a nadie que hable mal de Turienzo. Para los morbosos, una pregunta: ¿Qué dos árbitros de primera, que se retiran este año, compartieron pupitre (como quien dice) en el curso de árbitro del colegio vizcaíno hace ya demasiados años?

Este año se retira Iturralde. Si hacemos caso a la "doctrina Andújar", este año pitará como le salga de dentro, sin hacer caso de las directrices del Comité. Miedo me da, si es que existe esa doctrina. Porque a lo mejor lo que le gusta a Iturralde es parar el juego a cada momento, sacar tarjetas sin ton ni son, no dejar que los jugadores se le acerquen a menos de tres metros y equivocarse una vez sí y otra también. Y el tío nos ha estado engañando durante 17 años, que son los que va a estar en primera el vizcaíno. Turienzo también pitará como le dé la gana, pero no nos quejaremos porque Turienzo nos cae bien a todos. Además, el "leonés" solo estará 13 temporadas en primera, que debe de ser una buena cantidad, porque en toda la historia no muchos han llegado a esa cantidad de temporadas. Y, desde luego, muchos menos han conseguido pitar más de 200 partidos.

Ya hemos hablado un poco del decano del arbitraje español, Iturralde, pero también convendría decir que tenemos nuevo decano del "asistentaje" español. Con la retirada por edad este verano del asturiano Aurelio Asensio Rodríguez, el nuevo "viejo" entre los asistentes de primera división es el alavés Roberto Díaz Pérez del Palomar. Esta será su decimocuarta temporada, la 14.ª para los de letras, que no está nada mal, teniendo en cuenta que Díaz Pérez del Palomar solo tiene 35 años. Eso quiere decir que si aguanta hasta su retirada, dentro de diez años, batirá todos los récords de permanencia en la primera división. Y debería hacerlo, por supuesto. ¿En cuántos partidos se pueden participar con 24 o 25 temporadas en primera, 450, 500, más? Increíble. Espero seguir por aquí para entonces y poder contároslo.

Me he dado cuenta de que de cuatro párrafos que llevo escritos hasta ahora, en tres de ellos hablo de Iturralde González y ya empieza a oler, así que termino: ¿Qué le preguntaríais a nuestro prejubilado si le tuvierais delante? Imaginaos la escena: vais paseando por la calle principal de vuestro pueblo o ciudad y os encontráis de frente con Iturralde. Tened cuidado, que ya sabéis lo fácil que tira de amarilla, pero ya que estáis, ¿por qué no preguntarle que modelo de reloj utiliza en los partidos? ¿O qué es lo último que pasa por su cabeza justo antes de dar el pitido inicial de un partido? Yo qué sé. Nunca me he encontrado con Iturralde en las calles de mi pueblo, pero gracias a la tecnología Pitido Inicial es esa calle en la que os encontráis ahora. Iturralde viene de frente, mirando a un lado y a otro. Paradle y preguntad. Todas las preguntas dignas de ese nombre las contestará en este mismo blog. Lo digo muy en serio. Aprovechad la ocasión y dejad vuestra(s) pregunta(s) en los comentarios. Cuando haya una cantidad considerable, Eduardo Iturralde González las contestará para todos. O eso me ha dicho cuando me le he encontrado.

lunes, 1 de agosto de 2011

Supercopa de España

Ya sabemos quiénes pitarán los dos primeros partidos oficiales de esta nueva temporada, la 2011/12. La competición es la Supercopa de España:

IDA (14 de agosto): Fernando Teixeira Vitienes
VUELTA (17 de agosto): David Fernández Borbalán

Esta será la segunda vez que el cántabro Teixeira arbitre un partido de Supercopa, tras el que pitó el año pasado entre Sevilla y FC Barcelona. Por su parte, el almeriense arbitrará su primera gran final en España.

Sin embargo, como hecho curioso, decir que esta será la segunda final que piten en este 2011 los dos colegiados: en mayo, Fernández Borbalán arbitró la final de Copa de Armenia, y en julio, Teixeira Vitienes ha arbitrado la final de Copa de Mali.

Y para terminar, ¿qué me han parecido estas designaciones? Pues eso, que son las primera designaciones de la temporada y que están muy bien hechas. Y hablando en serio, me han gustado mucho. Podría decir que las he acertado, pero como estoy de vacaciones y hace un huevo que no escribo, tampoco tengo pruebas de que haya acertado, por lo que lo dejaré ahí.


jueves, 14 de julio de 2011

Nuevas categorías arbitrales UEFA

Me piden en un comentario a una entrada anterior que cuente algo de la actualización de las categorías arbitrales de UEFA, la que regirá los destinos de los colegiados europeos en el segundo semestre de 2011 o en la primera mitad de la temporada 2011/12, como le gusta decir a UEFA.

En primer lugar, decir que UEFA ha dado un pequeño retoque estético a sus categorías. Donde antes teníamos Elite, Premier, Premier Development, Category 2, Category 3 y Category 4, ahora nos encontramos con Elite, Elite Development, First Group, Second Group y Third Group. El cambio tiene su sentido y no se queda en un simple cambio nominal, sino que va un poco más allá.

Una pequeña historia de las categorías UEFA, hasta donde he podido investigar o, mejor dicho, desde cuando he podido investigar. Hasta 2003 (y no me preguntéis desde cuándo, porque no tengo ni idea), las categorías eran First Class, Top Class, Category 2, Category 3 y Category 4. En 2004 nos despertamos con que las dos primeras categorías se transformaban en Elite y en Premier, respectivamente. Así hemos aguantado hasta el 1 de enero de 2008 en que apareció una nueva categoría, la Premier Development, dedicada a árbitros jóvenes a los que la Premier se les iba quedando pequeña, pero que todavía no tenían entidad (o hueco, vamos a decirlo con todas las palabras) para estar en Elite.

Al principio parecía que Premier Development podía ser un lugar donde colocaban a esos jóvenes que destacaban en Category 2, pero que había que ir puliendo para metas más altas. Al final se ha convertido en una categoría intermedia entre Elite y Premier, con lo que pitabas habitualmente Champions, pero como las plazas de arriba ya estaban cogidas, pues te quedabas en Development, que sonaba muy bien.

El cambio de este año viene a indicar eso. Ya no son Premier Development, sino Elite Development; es decir, que siguen siendo igual, con las mismas competencias, pero su nombre refleja mucho mejor lo que es esta categoría.

La antigua Premier desaparece y ahora se "arrejunta" con los Category 2 para formar la nueva First Group. Los de Category 3 pasan a ser Second Group, y los Category 4, Third Group. Y como habréis comprobado pongo todos los nombres en inglés, por una sencilla razón. Como nuestra federación y nuestro comité técnico no dan una sola información sobre esto, ¿para qué castellanizar lo que ni siquiera nuestros dirigentes quieren que sepamos? Toma palito, o paleision, que dirían en UEFA.

Nuestros colegiados quedan donde estaban, salvo los nombres de categoría lógicos: Undiano Mallenco y Velasco Carballo siguen en Elite. Iturralde González "desciende" a la nueva First Group, porque no es tan joven o porque no se calla tanto como debiera para estar en Elite Development. En First Group, también, nos encontramos con Clos Gómez, Fernández Borbalán y Teixeira Vitienes. En Second Group están Muñiz Fernández, que descendió en enero y que a ver qué hacemos con esta escarapela, don Victoriano, y Mateu Lahoz. Podría añadir que en Third Group está listado Rubinos Pérez, que lo estará hasta diciembre, pero para qué; que disfrute de sus vacaciones y que si algún día alguien del CTA le explica el porqué de su clasificación de este año, podría pasarse por aquí y dejar algún comentario. Porque nos enteremos todos, quiero decir.

Resumiendo, que nada nuevo bajo el Sol para nuestros colegiados. No sé por qué, si porque no pintamos nada en UEFA, o porque no queremos pintar, o porque no quieren que pintemos, o yo qué sé, pero a España le faltan algún árbitro más en las dos categorías superiores. Soñaré con el día en que tengamos 3 Elite y 1, por lo menos, Elite Development. El primero debería de caer el 1 de enero con la nueva actualización. ¿Clos, Borbalán, Teixeira? Los dos últimos tienen muchas más probabilidades que el primero, creo.

Y ya está, eso es todo por el momento. Que los dos Elite seguirán pitando Champions, que los cuatro First seguirán pitando Europa League, que los dos Second pitarán las rondas clasificatorias que les dejen y algún sub-21 y cosas de esas, que en enero espero ver a un español en Elite Development, que Mateu tendría que subir a First y que González González debería de estrenarse en Second, salvo que FIFA decida disminuir el número de colegiados internacionales por país.

Por cierto, me olvidaba, la lista completa la podéis encontrar en este blog holandés.

miércoles, 13 de julio de 2011

Anuario CIHEFE 2010/11

Hace unos días, el Centro de Investigaciones de Historia y Estadística del Fútbol Español (CIHEFE) ha presentado su anuario de la temporada recién terminada. El año pasado el anuario solo se publicó en formato digital y se podía descargar de su página web. Sin embargo, este nuevo anuario ya ha salido en formato libro y está a la venta desde la propia página de CIHEFE.

Echando un vistazo a su índice, podemos hacernos una idea de la cantidad de información que ofrece: todos los resultados y clasificaciones desde la primera división hasta la división preferente de las distintas federaciones territoriales; estadísticas, partido a partido, de primera, segunda y segunda división B; árbitros y asistentes de primera y segunda; todo el fútbol internacional de la temporada; Copa del Rey; Juveniles, féminas, fútbol sala...

En fin, lo que se dice un auténtico anuario estadístico del fútbol español. Para todos los que pasamos horas y horas buceando por internet a la caza del último dato o, lo que suele ser más difícil, de datos antiguos, una auténtica maravilla para tener en la biblioteca. El año pasado, el primer anuario de la nueva era de CIHEFE solo salió en formato digital, lo que dificultaba un poco el guardarlo junto a nuestros otros libros de historia y estadística, pero tras la demanda que tuvo la obra, en CIHEFE han hecho un esfuerzo y por fin podemos tenerlo en papel.

Así que ya sabéis, si sois de los que os conocéis las alineaciones de vuestro equipo desde 1950, o de los que podéis citar de memoria a todos los pichichis de la liga española, o sois expertos en la tercera división gallega, este es vuestro anuario, el que os puede sacar de dudas o haceros ganar unas cervezas con los amigos este verano.

lunes, 11 de julio de 2011

El calor del verano me reblandece el cerebro

Un domingo de verano no es el mejor día para no estar aburrido. Imaginaos la escena: tras un día en el río con la familia, cansado, domingo sin fútbol... No, desde luego que no es el mejor día. Así que me puse a bichear por internet a ver si encontraba alguna noticia de esas que te alegran la tarde. Y vaya si la encontré: dos, concretamente.

Las dos tienen que ver con Galicia, las dos con fútbol y las dos con arbitraje. Las dos eran entrevistas y las dos tenían como protagonistas a presidentes de comités de árbitros. Uno, el de la española, don Victoriano Sánchez Arminio. Otro, el de la gallega, don José Antonio Pérez Muiño. Y las dos venían a cuento porque se acaba de nombrar al gallego presidente del comité de árbitros de Galicia, tras las elecciones federativas de hace unos meses.

Empezaré por el gallego, por eso de que era su día. Dice don José Antonio, respondiendo a una pregunta sobre si un internacional gallego sería una buena guinda, que "creo que esa situación no está demasiado lejos. Pienso que en cualquier momento nos encontraremos con un árbitro gallego internacional". Creo, pienso... Supongo, añado yo. Claro, como que tener a Iglesias Villanueva como único candidato (junto al "defenestrado" Estrada Fernández) a la escarapela el año que viene, para sustituir a Iturralde González, tuviera que hacer pensar mucho a cualquiera. Hombre, don José Antonio, tampoco le voy a pedir que lo dé por hecho, pero no nos lo haga pasar como "uy, no sé, no sé, quizá, dios dirá".

Según leo, Pérez Muiño ha sido asistente de 2.ª hasta este año. Voy corriendo (digitalmente hablando, claro está) a las clasificaciones de este año y ahí me lo encuentro: descendido a segunda B y retirado por petición propia. Bueno, eso no deja de ser una anécdota, hasta que sigo leyendo y el propio don José Antonio me lo aclara: "Pero me lo plantean desde la FGF y DESDE MADRID, lo que me hace reflexionar. Como deportista que es uno, tuve que pensarlo mucho para aceptar. Llegar no es sencillo y renunciar a dos años, mucho menos".

Vale, o sea que no es el peor asistente de segunda. Simplemente, le propusieron desde Madrid (¿tras las elecciones gallegas?) ser presidente de los árbitros gallegos, él dijo que sí y aprovecharon a descenderle, porque total... Y como siempre, la clasificación es mentira, una farsa... Una lo que queráis, pero que sigue oliendo. Una más. Que sí, que todos sabemos cómo se hacen y por qué se hacen, pero, joder, tampoco hace falta que nos lo digan a la cara. Tonto, que eres tonto, que te crees que la lista sirve para algo. Y si quieres, te digo para qué sirven los delegados-informadores.

Por cierto, que no tengo ninguna apetencia o desapetencia especial por José Antonio Pérez Muiño, simplemente que me ha hecho mucha gracia la noticia-entrevista. Le deseo lo mejor en su nuevo cargo y que a ver si Santiago (el de Compostela) pone algo de su parte y en los próximos años vemos a un internacional gallego corriendo por nuestros campos.

La segunda noticia es mucho más corta. También tiene como telón de fondo la toma de posesión del nuevo presidente gallego. Y el protagonista es El Protagonista, don Victoriano. Ya sabéis lo que me gusta comentar aquí sus apariciones públicas. Esta vez, solo un par de frases: "Yo no realizaría elecciones. Este es un estamento que está muy unido y con unas elecciones se crearían rencillas. Si alguien no funciona se cambia, pero recuerda que las personas pasan y las instituciones quedan". Lo comento oración a oración, que así me río más. De hecho, tres veces más, una por cada una de sus frases.

- "Yo no realizaría elecciones". Por supuesto que usted no realizaría elecciones, no vaya a ser que... ¿Pero cómo alguien, en pleno 2011, puede jactarse de que él no realizaría elecciones? Supongo que el rey tampoco las realizaría si quisiéramos votar a otro rey. O reina; que estamos en 2011, le recuerdo. Y la verdad es que entiendo a don Victoriano, porque a ver, ¿qué es lo peor que puede pasar si se realizan elecciones? Pues que no vote nadie y toda prensa se ría de los árbitros. Mira, les dejas votar y no vota nadie, si es que como no tienen ni idea de jugar al fútbol... O a lo mejor sería peor que sí votaran, pero que el resultado fuera un empate. ¿Y qué hacemos ahora, votamos otra vez o tiramos penaltis? O, seguramente, lo peor sería que los árbitros no votaran lo que les gustaría a los federativos que votaran. Ahí ya lo tendríamos más jodido, aunque conociendo a algunos, lo mismo mandaban repetir las elecciones por "defecto de forma en el acta arbitral".

- "Este es un estamento que está muy unido". Ja, ja-ja-ja-ja, ja-ja, ja-ja... Bueno, este viene con musiquilla, pero no sé cómo ponerla por escrito. Si explico por qué me río, lo mismo me atraganto y tenemos problemas, así que lo dejo ahí. Venga, estamento unido, rompamos las cadenas y... ¿Y cómo seguía? Ah, sí, que estamos muy unidos.

- "Y con unas elecciones se crearían rencillas". No lo dude, don Victoriano, para eso sirven las elecciones, para crear rencillas. Ya me imagino la escena: elecciones para el CTA. De un lado, don Victoriano. De otro, López Nieto. "Eh, que tú sacabas las tarjetas con la izquierda". "Uy, lo que me ha dicho. Pues tú ponías en el acta amarilla con hache". "Me cago en t'o... Pues si tú eres presidente, le vas a dar todos los Madrid-Barça a tu amigo". "Hombre, si quieres se los doy al tuyo, que es más garrulo que tú". "Pues, pues, más de un juez de línea tuyo me ha dicho que te huelen los pies". "Anda ya, qué te van a decir, si nadie quiere hablar contigo por si les pides que te inviten a comer". Me imagino que en estas intervendría el presidente de la gestora: "Caballeros, caballeros, cálmense, que se están creando rencillas".

- "Si algo no funciona se cambia". Ay, ay, ay, don Victoriano, no nos dé ideas, que a lo mejor nos ilusionamos.

- "Pero recuerda que las personas pasan y las instituciones quedan". Ya, pero es que algunas personas no acaban de pasar del todo, don Victoriano. Y para eso sirven las elecciones, ¿sabe usted?

viernes, 1 de julio de 2011

Temporada 2010/11 - Otros comentarios

La clasificación de primera ya la hemos exprimido lo suficiente un par de entradas atrás. ¿Y qué me decís de las demás categorías? Bueno, empezaré escribiendo lo que me parecen a mí.

ASISTENTES DE 1.ª

Para empezar, el nuevo número 1 de los asistentes españoles, el madrileño Roberto Alonso Fernández. Iba a decir que se ha encaramado ahí a la sombra de Velasco Carballo, pero luego lo he pensado mejor y a lo mejor Velasco está ahí gracias a la labor de Alonso. Sea una cosa u otra, está claro que este ha sido el año de los dos madrileños y que han estado a la par, cada uno en su función.

[Esto me lleva a un comentario rápido. De los seis colegiados que ahora conforman los dos equipos arbitrales más potentes de España -Velasco, Alonso, Andrés, Undiano, Martínez, Yuste-, cinco son profesionales encubiertos; es decir, se dedican exclusivamente al arbitraje. Y que en el CTA no se crean mucho eso de la profesionalización...].

En los demás puestos de arriba, los de siempre, como siempre. Cada año los barajamos un poco y ya está. Puede sorprender la irrupción, en el séptimo lugar, del asistente de confianza de Mateu, Pau Cebrián Devís, pero es que el valenciano con pito ya va necesitando un asistente FIFA de confianza y ese será el valenciano del banderín. En enero sustituirá a Martínez Ibáñez, que perderá la escarapela por la edad. También me sorprende que Martínez Ibáñez esté en el puesto 14.º. Pues vale, así deben de ser las cosas. El año que viene, como se retira, estará por abajo.

De los demás, poco puedo decir, porque si la clasificación de los árbitros a veces suena a risa, la de los asistentes depende de la anterior. Que tu árbitro ha quedado bien colocado, pues tú también. Que tu árbitro está por abajo, pues tú también. Pocas excepeciones hay a esa regla.

Los descensos estaban casi cantados. Dos se retiraban por la edad, los dos asturianos: Novoa Robles y el decano de los asistentes en primera, Asensio Rodríguez, que llevaba quince temporadas en la máxima categoría. Otro, el catalán Artero Gallardo, ya anunció hace meses que se retiraba, y ahora leo que no había pasado ninguna prueba física en todo el año. Pues no sé si creerlo, porque como en la web de la RFEF todos pasan las pruebas físicas sin ningún problema, aunque alguno haya estado todo el último tercio sin participar por haberse lesionado en esas mismas pruebas... El caso del balear Borrás no lo conozco, así que no diré mucho de él.

ÁRBITROS DE 2.ª

Ya en los comentarios de los árbitros de primera hemos tocado este tema. Ascienden el andaluz Pedro Jesús Pérez Montero y el madrileño Carlos del Cerro Grande. Y me parece muy bien. Llevan años ahí, a las puertas, y esta temporada han tenido su oportunidad. Podían haber sido ellos como podían haber sido otros dos, porque hay un grupo muy fuerte de árbitros en esta segunda división.

Tras los dos ascendidos, el grupo de aspirantes: Melero López, Gil Manzano, Miranda Torres, Lesma López, Amoedo Chas... Parece que se cae del grupo el canario Hernández Hernández, y de una forma abrumadora, casi desciende. No sé si le han querido dar un toque de atención o ese verdaderamente es su nivel y ahora que ya hay recambio a "árbitro con más proyección" le colocan en su sitio. De todas formas, me ha sorprendido.

Entre los cinco primeros de este grupillo se jugarán los puestos de ascenso del año que viene. Yo, desde hoy, apostaría por Miranda y Gil, pero seguro que se mete alguien por medio. O si sigue el CTA con su política de ascensos y descensos, el año que viene podríamos ver a Bikandi y Valdés en primera. Ya veremos. Y para empezar a enfriar las cosas, si el año que viene no ascienden Miranda y Gil, y ascienden Melero y Amoedo, pues no pasará absolutamente nada, porque todos ellos son buenas opciones de ascenso. Y Lesma, que lo tendrá más complicado por eso de que no haya muchos madrileños en primera.

Muy buena clasificación para el debutante navarro Prieto Iglesias, el mejor de los novatos este año. Es lo malo que tiene que haya tantos candidatos al ascenso y de que solo suban dos por año, que tú sigues siendo candidato, pero por detrás empiezan a llegar los nuevos y...

¿Los descensos? Pues tres de los más veteranos (Ontanaya, Bernabé y Ceballos) y un debutante, Sagués. Y, sí, para los morbosos, en segunda también huele mucho la clasificación: descienden un manchego, un murciano, un extremeño y un vasco, y ascienden de segunda B un manchego, un murciano, un extremeño y dos vascos.

Hay una frase que oigo mucho, pero que nunca había entendido del todo. Creo que le voy cogiendo el puntillo: "Hay que cambiar las cosas para que todo siga igual". Pues eso.

Y aquí me quedo. He intentado elaborar un discurso sobre los asistentes de segunda, los árbitros de segunda B y los asistentes de segunda B, pero no puedo. Simplemente, no los conozco, no sé cuál es su historia, no sé decir si está bien o mal que ascienda a segunda el asistente Barbero Sevilla, o no. Por eso, antes que hacer periodismo e inventarme los comentarios, prefiero no decir nada. Lo siento por todos ellos, porque quizá se merecerían que dijera algo. Si alguno de vosotros puede contarnos algo de estas categorías, comentad y alumbrarnos, por favor.