Pues la historia arranca a finales de agosto. Por esas fechas FIFA envía una circular a sus asociaciones miembros informándoles que va a comenzar el proceso de elaboración de las listas. El primer paso es que cada asociación envíe su lista de candidatos. En la larga circular se ofrecen las condiciones que debe cumplir un colegiado para poder ser propuesto como candidato: años en la máxima categoría nacional, límites de edad, haber pasado pruebas físicas FIFA, haber pasado un control médico, etc. Además, se añaden los formularios que deben rellenar las asociaciones con los datos de cada candidato. Por último se ofrecen unas tablas con las medidas y las tallas correspondientes para la ropa oficial del árbitro internacional.
El máximo número de candidatos en cada categoría es de 10 árbitros, 10 asistentes, 4 árbitras, 4 asistentes femeninos, 4 árbitros futsal y 3 árbitros playa. Ese es el máximo, al que se solo optan unas pocas asociaciones en el mundo. La Comisión de Arbitraje de FIFA elabora cada año el número máximo para cada asociación, dependiendo de la calidad de su liga, de su profesionalización, de su implantanción, etc. España, como todos sabemos, tiene el máximo de árbitros en cada categoría.
Lo importante: la fecha límite (este último año) para enviar la lista de candidatos a FIFA es el 25 de septiembre. Un mes después se reúne la Comisión de Arbitraje de FIFA para elaborar definitivamente las listas. Estamos hablando, pues, de finales de octubre. Es decir, desde finales de octubre ya hay lista de colegiados internacionales para el año siguiente. A principios de diciembre, este año fue el 7, FIFA envía otra circular a cada asociación notificándole los nombres elegidos para componer la lista oficial de colegiados internacionales del año siguiente.
Junto con esta segunda circular, FIFA envía un juego de cuatro escarapelas, tarjetas, moneda, carnet de internacional..., para que cada asociación se las entregue a sus colegiados. Recordad, estamos a 7 de diciembre. Es decir, tirando un poco de las orejas a los árbitros, cuando entrevistan al nuevo de turno en navidad y dice "sí, me lo dijeron la semana pasada", o algo parecido, ya sabemos que está cruzando los dedos mientras se ríe. Que eso nunca sale en las entrevistas.
Este año, la Federación Catalana confirmó el 18 de diciembre que Javier Aguilar era nuevo asistente internacional. Cuatro días más tarde, UEFA hacía "público" su listado con las nuevas categorías arbitrales para los próximos seis meses, entre los que están los nuevos internacionales. Ya estamos a 22 de diciembre. Por fin, en los primeros días de enero FIFA publica en su página web la lista de todos los internacionales para 2010. Ya es oficial para todo el mundo. Estos son; ni uno más ni uno menos.
Y el siete de enero, en la página web de la RFEF se da el notición/confirmación de que David Fernández Borbalán, Raúl Cabañero Martínez y Javier Aguilar Rodríguez son nuevos internacionales para este año. Por supuesto, a partir de ese día en internet y al día siguiente en la prensa se da la noticia: "La RFEF confirmó ayer que [nombre] es nuevo árbitro internacional para 2010".
Después de la descripción literal de los hechos, la puyita. ¿De verdad que en los tiempos que corren hay que esperar desde el 7 de diciembre hasta el cuatro o cinco de enero para que los legos nos enteremos de la lista? A mí me parece ridículo y contraproducente. Solo lleva a que rumores, "me he enterado de" y cosas así se hagan públicas, cuando podría confirmarse desde el principio. En fin, fútbol es fútbol. Y once contra once, que no se nos olvide. Y el árbitro, mientras tanto, en su torre de marfil, para que no pueda salir, pero para que le podamos dar la pedrada. En la escarapela, si es posible.
